Notimex. * CP. El grupo "Melel Xojobal" señaló que Chiapas es una entidad en la que los derechos de los niños se ven vulnerados con frecuencia y su expresión está en el abuso en el ámbito laboral y en la trata de personas.
En el marco de la conmemoración del XXII aniversario de la Convención de los Derechos de los Niños, la organización reportó un sobre-registro del número de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia, lo que hace pensar que la magnitud del problema es mayor.
Lo anterior, debido a la poca accesibilidad a información estadística oficial sobre denuncias y procedimientos jurídicos y penales en la materia.
Recordó que en 2008 y 2009, el DIF Estatal en Chiapas no presentó ningún caso de maltrato infantil, sin embargo en 2010 enlistó un total de mil 75 casos comprobados, pero sin indicación de cuántos de ellos se presentaron ante el Ministerio Público.
Melel Xojobal, grupo que trabaja en la promoción y defensa de los derechos de las niñas, niños y jóvenes indígenas, compartió varios datos con la intención de visualizar los tipos y expresiones de violencia a que se enfrentan en el ámbito urbano y rural.
Ese panorama de la violencia contra la infancia chiapaneca se construyó a partir del monitoreo informativo sobre infancia y juventud en medios electrónicos y la consulta de informes nacionales y regionales, como "La violencia contra niños, niñas y adolescentes en México", expuso.
Detalló que los tipos de violencia que más se identificaron en este contexto, fueron la física, muy común sobre todo al interior de las familias y en las escuelas y que muchas veces es invisible, sobre todo la que se refiere a castigos corporales, violencia sexual e institucional.
Los casos de explotación sexual comercial infantil, sobre todo en las ciudades fronterizas, es un asunto recurrente entre los principales diarios de circulación estatal, indicó.
En la ciudad de Tapachula, anotó, las redes del crimen organizado vinculadas a la trata de personas actúan en la plaza central de la ciudad y en algunos de los mil 552 bares de este municipio que tiene 642 escuelas de nivel básico y medio superior.
Es decir, más de dos antros por cada plantel educativo en una ciudad en la que prolifera el comercio sexual infantil, dijo.
Otra expresión de la violencia contra las niñas y niños en las ciudades es la limpieza social, acción sistemática que consiste en agredir, hostigar y amenazar a la población que vive y trabaja en las calles para obligarla a retirarse de los espacios públicos, refirió.
Indicó que en esta ciudad opera el programa Observador Ciudadano, puesto en marcha este año para reordenar el comercio ambulante y mejorar la imagen urbana, con lo que se retiró a más de dos mil 800 vendedores ambulantes del centro de la ciudad, incluidos niñas y niños trabajadores.
La violencia estructural que sufren niñas, niños y adolescentes lleva a muertes por enfermedades prevenibles, rubro en el que Chiapas tiene una de las cinco tasas más altas a nivel nacional de mortalidad por males respiratorios en la población de cero a cuatro años, con 44.9 muertes por cada 100 mil niñas y niños en esas edades, expuso.
En cuanto a la migración, niñas, niños y adolescentes de Chiapas "tienen sus razones para huir de las golpizas en sus casas, dejar de ser una carga familiar y hallar un empleo o buscar a una mamá o papá que antes de irse a Estados Unidos prometió regresar y nunca lo hizo".
Detectó que en el caso de la migración local, "responde a la necesidad de mejorar la calidad de vida, por lo cual deciden realizar actividades económicas, ya sea en campos agrícolas o en las ciudades".
El mayor número de niñas y niños trabajadores del estado se concentra en el campo y, de acuerdo con "La infancia cuenta en México 2010", una cuarta parte de las niñas y niños de 12 a 17 años en Chiapas ya realiza alguna actividad económica, añadió. En el caso de los jóvenes de 12 a 17 años que ya trabajan en el estado, el 69.2 por ciento lo hace sin recibir ninguna remuneración y el 29.5 por ciento lo hace ganando apenas dos salarios mínimos. Exigió un marco legal que proteja a la infancia y la juventud, pues los abusos son una práctica común, situación que genera condiciones de explotación, pues 13.4 por ciento de las niñas y niños trabajadores en Chiapas lo hace en jornadas de más de ocho horas al día.
Comentarios
|
|
|
Piden un marco legal que proteja a la infancia y la juventud. * Archivo. CP
|
|
|
PUBLICIDAD
|
|
|
|