A clases con una libreta, un lápiz y un sacapuntas

A menos de una semana del inicio de clases en Venezuela este lunes 17, los padres de familia tratan de hacer magia para adquirir los útiles escolares de sus hijos.

En una odisea anual que se vive en muchos países del mundo, pero que en este país sudamericano toma tintes especiales pues con la hiperinflación que se registra, lo que no se compre hoy ya no podrá ser comprado mañana con la misma cantidad de dinero.

El gobierno del presidente Nicolás Maduro, sabedor de esta situación, anunció el 30 de agosto un bono escolar para aquellos padres de familia que tuvieran el carnet de la patria, un padrón que canaliza subsidios a la población.

Una madre explica al diario El Nacional que para adquirir los útiles de este ciclo escolar vendió los del anterior, pero le quedaron muchos faltantes.

Añade que el bono escolar no cubre el costo ni de la cuarta parte de la lista escolar de su hija que entrará al primer grado de primaria, además de que día a día el bono se queda atrás en relación con la hiperinflación.

Dice que si las clases comenzarán hoy, se podría comprar la merienda de una semana con el bono escolar, pero para el próximo lunes, alcanzaría solo para una galleta.

Como para los útiles no sirve, el dinero recibido se usa para otras necesidades, por ejemplo, comida.

Otro padre de familia dice que apenas recibió el dinero lo transfirió a su cuenta y compró queso, que no tenía.