El magistrado electoral José Luis Vargas Valdez aseguró que la figura del Amicus Curiae (amigo de la corte) es de gran relevancia para resolver conflictos político-electorales que se presentan en las comunidades y pueblos indígenas.

Explicó que ello se debe a que a través de las aportaciones que esa figura ofrece se permite a los juzgadores nutrir las sentencias y dar un mayor valor para generar precedentes relevantes para resolver en el futuro controversias similares.

“La figura de amicus curiae democratiza la impartición de justicia, pues constituye un mecanismo de justicia abierta, al permitir que más voces y ojos participen en un juicio concreto y legitiman también a los tribunales en caso de decisiones complejas que nos corresponde atender”, sostuvo.

En este sentido, señaló que el reto del Tribunal Electoral federal y de los tribunales que se dedican a dirimir controversias que tienen que ver con usos y costumbres es ser respetuosos de no alterar dichos principios.

Tiene que “ver con una visión progresiva que implique la de la universalidad del voto, es decir ver cómo se combina el respeto y la preservación de esas prácticas de elecciones de autoridades a nivel indígena y ver cómo se va haciendo de manera armónica con el resto del sistema democrático”, dijo.

El magistrado de la Sala Superior subrayó que es fundamental que los juzgadores tengan cuidado de que el amicus curiae no sea usado con otros fines, por ejemplo para generar tintes políticos preferentes para una de las partes.

Tampoco para añadir cuestiones que no estaban en el proceso y que puedan alterar la litis. “Por supuesto tenemos que ser precavidos y revisar que verdaderamente cumplan con esa finalidad de neutralidad que debe tener la figura”, expresó.

Esta figura de amigos de la corte trata de brindar los mayores elementos posibles al juzgador para que pueda comprender cuál es la situación precisa a la que se enfrentan las comunidades indígenas en la toma de sus decisiones, dijo.

Del mismo modo, añadió, cómo impacta ello en el sistema democrático previsto en nuestro marco constitucional. En el caso de México, además, está vinculado por una cuestión fundamental que es “el acceso a la justicia de los pueblos y comunidades indígenas”, apuntó.

Dijo que para que exista un acceso real y fidedigno por parte de los pueblos indígenas a cuestiones que tienen que ver con la jurisdicción electoral la figura de la amicus curiae se convierte en una pieza fundamental.

Lo anterior para “darle luz y abrirle los ojos al juzgador de todas aquellas cuestiones que están en el ambiente y que tienen que ver con la decisión a la cual nos tenemos que dar a la tarea”.

El magistrado de la Sala Superior participó en la Mesa Redonda “Amicus Curiae”, que se realizó en el marco del Seminario Internacional sobre la Defensa de los Derechos Político-Electorales Indígenas.