El fantasma de la nueva Constitución

La Constitución Política debe ser el escudo que garantice los derechos y libertades de los mexicanos, además de definir la estructura del Estado. El texto que limite e impida el abuso de la autoridad y procure el control recíproco de los poderes. La vigente cuenta con más de 700 reformas que integran un documento tres veces más extenso que el promulgado en Querétaro (1917). Entre las cosas que estorban el desarrollo del país está la Constitución que debería ser el texto fundamental que lo impulsara. Elisur Arteaga ha escrito que el texto está “perdido en una ramplona verborrea”. Más que Constitución se debería aludir “a un derecho reglamentario de la arbitrariedad y el abuso”. La Constitución es un acto de voluntad popular, susceptible por ello ser respetada y hasta venerada. No obstante, la actual perdió su majestad. Varias propuestas del próximo gobierno toparán con la legalidad o en casos extremos con su constitucionalidad. Para alcanzar la Cuarta Transformación se tienen que modificar las leyes y hasta la