Sidibé documentó con su cámara la vida en Mali

Su estudio sigue estando allí, en la puerta 508 del barrio Bagadadji, en Bamako. Pero desde abril de 2016 Malick Sidibé, el gran fotógrafo de la ”Dolce Vita Maliana” de los años 60 y 70, ya no está. ”Una mala enfermedad se lo llevó. Pero el espíritu de Malick sigue aquí, entre estas cuatro paredes y en sus cámaras de foto”, asegura su hijo favorito, Abdul Karim. Malick Sidibé forma parte del Olimpo de los mejores fotógrafos del mundo. Narrador indiscutible del fermento cultural de Mali después de que se independizase de Francia, en 1960, Sidibé se ganó el título de fotógrafo más importante de su país y de todo África. A lo largo de su extensa carrera ganó premios de mucho prestigio, como el Premio Hasselblad 2003, el León de Oro por su trayectoria en la Bienal de Venecia -el único africano que lo ganó- y el World Press Photo en 2010. Igualmente importantes son los espacios donde se exhibieron sus imágenes, como la Galería Jack Shainman de Nueva York y la Fundación Cartier de París. ”Es impresionante que un ho