Solo los meteoritos se salvaron del incendio

En palabras del museógrafo Marco Aurelio Caldas tras ingresar al Museo Nacional de Brasil expresan la magnitud de la tragedia: “Se acabó todo”. Con excepción de varios meteoritos, y a reserva de una evaluación más detallada, el incendio que se produjo la noche del domingo en el recinto que este 2018 cumplió 200 años, destruyó casi toda la colección de 20 millones de objetos, entre los que había piezas grecorromanas y egipcias; “Luzia”, el cráneo humano más antiguo hallado en América; y uno de los más grandes acervos de las etnias del Amazonas. El humo salía el lunes del museo, mientras que afuera manifestantes expresaban indignación por la falta de recursos para preservar el patrimonio cultural, lo que causó la destrucción de buena parte de los archivos más ricos de Latinoamérica, piezas históricas y documentos. En febrero, el director de la institución, Alexander Kellner, alertó: “Solo tenemos fondos para medidas paliativas de prevención”. Aunque dijo que habría que evaluar la magnitud de los daños, el vice