Niños y niñas que asisten regularmente a las actividades artísticas que se ofrecen en el Centro de Desarrollo Comunitario (Cedeco) Las Granjas, ubicado al norte  oriente de la capital chiapaneca, recibieron la inesperada visita de la señora Anahí de Velasco, quien tuvo la oportunidad de conocer el importante trabajo que se realiza con la población infantil.

La tarde ha caído, el aire refresca la zona. Al fondo se escuchan los sonidos de algunas armónicas, un piano y también la marimba. En la cancha del Cedeco un grupo de niñas de diferentes edades toman clases de baile. Destaca su dinamismo y empeño en tratar de sacar a la perfección los pasos que les enseña la maestra Mariana Zárate. 

Esa era la postal del lugar cuando un par de vehículos se estacionaron frente a la puerta del Centro Comunitario. Algunas mamás curiosas se lanzaron miradas. De una de las unidades descendió la esposa del gobernador.  

Recibimiento

Entre ellas corrió la noticia como pólvora. Desde las escaleras observaban incrédulas y emocionadas cómo la también artista Anahí se acercaba. Sí, sí era ella, entonces no dudaron en empezar a corear: “¡Anahí! ¡Anahí! ¡Anahí!”.

Para entonces, las niñas y niños que habían detenido sus actividades, la recibían con sonrisas que iluminaban sus caritas.

“Hola, buenas tardes. Estoy muy contenta de estar aquí, muchas gracias a las mamás por ese recibimiento. En cuanto supe que aquí en Tuxtla había espacios donde se imparten clases de música y danza a nuestros niños, quise venir a conocerlos, porque ustedes saben muy bien que la música es importante, además me parece una gran idea que se realice este tipo de acciones”, expresó.

Posteriormente, Anahí de Velasco empezó a saludar a cada niña y niño, así como a las maestras y maestros que forman parte de este importante programa.

Las diferentes clases que se ofertan en el Cedeco forman parte del proyecto Voces por la Paz, que se incluye en el Programa Nacional de Prevención del Delito (Pronapred), que contempla clases de música, danza y teatro.

Beneficiados

Actualmente se benefician 70 niños y niñas aproximadamente, de las colonias Las Granjas y Democrática.

El objetivo de este programa es fomentar entre la población una convivencia sana para inculcar valores positivos en la niñez chiapaneca, una nueva forma de vida donde las artes coadyuven a la prevención de la drogadicción, violencia o delincuencia.

La esposa del gobernador presenció los avances que las y los practicantes han logrado en las clases de marimba, batería, guitarra, armónica, piano y baile, pero quienes la sorprendieron por el entusiasmo que le imprimen a su rutina fueron las niñas de baile. Anahí no dudó en reconocer con aplausos su esfuerzo: “¡Bravo! ¡Me fascinó ese baile!”

Las bailarinas corrieron a abrazarla y de inmediato se unieron los demásd niñas y niños presentes. Querían estar cerca de ella, abrazarla, darle un beso, tomarse una foto, mientras otras personas tomaban fotos con los celulares.

La tarde con Anahí de Velasco transcurrió entre risas y saludos. Para los niños, madres y padres fue una ocasión para recordar, con la visita de la esposa de Manuel Velasco Coello.

Al retirarse agradeció a madres y padres de familia, instructores e infantes por permitirle convivir con ellos, además de conocer las actividades que se realizan en beneficio de las niñas y los niños de Tuxtla Gutiérrez, lugar al que llamó “su nuevo hogar”.