Análisis minucioso a reubicación de secretarías

La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) se pronunció a favor del análisis minucioso de la iniciativa anunciada por miembros del equipo de transición del Presidente Electo, sobre la propuesta de reubicación de la gran mayoría de las secretarías de Estado y las entidades más relevantes del Gobierno Federal, cambiando su sede principal en distintas ciudades de la República.

El objetivo de dicho proyecto es descentralizar las acciones del gobierno federal, y en segundo término, fomentar el desarrollo económico en las ciudades a donde serán reubicadas las dependencias federales.

“La Coparmex coincide con la visión del Presidente Electo, en cuanto se refiere a la importancia de promover la descentralización y fomentar el desarrollo regional; sin embargo, estimamos que el proyecto de cambio de sede de las dependencias del Gobierno Federal, enfrenta importantes inconvenientes, por lo que hacemos un llamado al Presidente Electo y a su equipo, para que se analice con rigor técnico, de forma multidisciplinaria y con un amplio escrutinio público, los factores en favor y en contra de proceder con la pretendida reubicación”, indicó el presidente de este sector en la entidad, Enoc Gutiérrez.

Señaló que es necesario valorar los aspectos que pueden desaconsejar la medida como los tiempos y costos.

Recordó que no es la primera vez que se intenta hacer una reubicación de entidades del Gobierno Federal hacia los Estados, ya que fue después del terremoto del año 1985, por ejemplo, cuando el gobierno federal determinó reubicar al INEGI en la ciudad de Aguascalientes.

El proceso implicó la erogación de casi 2 mil millones de pesos y tomó cerca de 4 años en concretarse.

“Si tomamos este caso como referencia, pareciera improbable que en un período sexenal, logren mudar las 31 Secretarías y dependencias federales que se han mencionado en la iniciativa”, comentó.

El proceso de traslado, si se ejecuta con el debido análisis para justificar con criterios técnicos la medida, la planeación del proceso, la preparación de los espacios adecuados para la prestación de los servicios gubernamentales, y el traslado ordenado del personal de base, respetando sus derechos, podría tardar más de seis años.

También es indispensable analizar con responsabilidad los costos de construir o arrendar nuevos espacios, y sobre todo, los gastos emergentes pero constantes de operación que implicaría para el Gobierno Federal la dispersión de sus actividades.

“De realizarse, la reubicación de Secretarías y otras importantes dependencias federales, se volvería uno de los proyectos más honerosos en la historia de la administración pública del país, que no se traduciría en infraestructura estratégica como carreteras, escuelas, puertos u hospitales, sino en edificios para el gobierno”, concluyó.