Cafetaleros se queda con el botín y sin ascender
Los Cafetaleros de Tapachula se embolsaron 120 millones de pesos. Agencias

El orgullo y 120 millones de pesos estaban sobre la mesa. Alebrijes recibió a Cafetaleros de Tapachula en busca de conseguir una verdadera hazaña. Alcanzar el marcador con el que terminaron en la ida de la final por el Ascenso. Un 5-1 era la loza que cargaba Irving Rubirosa y compañía, por si fuera poco, las ilusiones de estar en Primera División fueron aniquiladas tiempo atrás. Los de casa estuvieron cerca, Luis Madrigal comandó el intento de remontada que quedó en un 2-1, doblete de su autoría y villanada de José Ayoví.

Quizás se podría pensar que los oaxaqueños no tenían ya nada por pelear, pero la historia le ha enseñado al pueblo mezcalero que el orgullo está ante todo. La convicción de Alebrijes fue clara, impusieron en el terreno de juego. Jamás buscaron nada con alevosía y ventaja, pero no pueden negar que el arbitraje influyó mucho en la esperanza de la remontada que fue buscada hasta el último minuto de compensación, cuando José Ayoví finiquitó el título para Tapachula con el gol para el 1-2 y un global de 6-3.

Con 39 minutos en el marcador, Jonathan Hernández Juárez decretó un penal a favor de los de casa, la decisión fue incorrecta, pues nunca hubo una mano intencionada por parte de Adolfo Domínguez. Sin embargo, nadie estaba para reconocer el error, el tiempo apremiaba y apareció el goleador de Alebrijes, Luis Madrigal tomó con decisión el esférico y anotó para el 1-0 que alocó a los seguidores que poco a poco se dieron cita en el Templo Alebrije por la lluvia que cayó en aquellas tierras.

Ni cinco minutos pasaron cuando de nueva cuenta Madrigal apareció en el área, aunque había posición adelantada, el sueño oaxaqueño nubló todo y así el delantero fulminó con un disparo que terminó al fondo de la meta de Gaspar Servio, para irse al descanso con un 2-0 que se traducía en 5-3 en el global y la confianza de hacer la proeza crecía.

El complemento fue totalmente dominio de Alebrijes, los dirigidos por Gabriel Cabellero buscaban apaciguar los ánimos de su rival, pero los intentos fueron inútiles. La paradoja en la cancha era una final por un no ascenso, ninguno tiene el derecho de estar en Primera División por requisitos administrativos; sin embargo la batalla fue digna de creer que para este verano pudiéramos ver a unos Cafetaleros o unos Alebrijes en el máximo circuito.

Los nervios hicieron que todos se levantaran de sus butacas con dos jugadas claves de los oaxaqueños, por fortuna, detrás Servio logró atajar un y otro intento de remate. En el 89´, el arquero se convirtió en el verdugo de los oaxaqueños al atajar un disparo de Martín Zúñiga. El ex del América y Madrigal se convirtieron en dos constantes dentro del área chiapaneca.

Cuatro minutos de compensación le daban vida a los oaxaqueños que no contaban con Ayoví, el jugador robó la pelota en su propia área y con un cuadro de Alebrijes volcado al ataque, el contragolpe fue perfecto para llegar, disparar y vencer a Edgar Hernández con el 2-1. Así terminó todo, 120 mdp como premio, nada comparado con la ilusión y experiencia de escalar a la Liga MX y enfrentarse a clubes históricos.