En Bonampak pudo haberse suscitado una lucha entre poblados cercanos y linajes para obtener el trono y mando del lugar, una batalla local que pudo ser apoyada por familias reales externas a este sitio, como podría haber sido el caso de Yaxchilán, ciudad que en su momento apoyaría a cierta familia noble para que esta obtuviera el poder.

Prueba de lo anterior puede observarse en los murales de la mencionada zona arqueológica, los cuales representan una toma de cautivos y su posterior sacrificio; entre ellas un dintel que muestra la aparente llegada al poder del padre de Chaan Muan II. Este fue el último señor y constructor de la acrópolis de la ciudad, sitio donde se encuentra el Templo de las Pinturas.

Lo anterior es derivado de 20 años de estudio del arqueólogo y actual encargado del Proyecto Bonampak, Alejandro Tovalín Ahumada, adscrito al Museo Regional de Tuxtla Gutiérrez, quien señala que el linaje del creador de las pinturas de Bonampak no nació en dicho lugar.

Las pinturas de Bonampak

Las pinturas de Bonampak, consideradas como la Capilla Sixtina del mundo antiguo, quedaron plasmadas dentro de un inmueble arquitectónico de aproximadamente 250 metros cuadrados denominado Edificio de los Murales, ubicado sobre un cerro modificado artificialmente por sus antiguos habitantes.

“De acuerdo con datos de jeroglíficos y construcciones arquitectónicas, además de otros investigadores porque no solamente lo digo yo, se cree que Chaan Muan II, el último gobernante del sitio mandó a construir la acrópolis de Bonampak alrededor del año 776 después de Cristo (d.C)”, señaló Tovalín Ahumada.

El Edificio de las Pinturas está dividido en tres cuartos; si se observa de frente al inmueble se pueden apreciar tres puertas y cada una de ellas cuenta con un dintel de piedra. En el primero se ve a Chaan Muan II tomando un prisionero como parte de una acción de guerra.

Sobre el segundo dintel se aprecia una escena similar a la primera, pero en esta ocasión es el gobernante de Yaxchilán quien tiene cautivo a una persona. En ambos dinteles se aprecia que los hechos sucedieron en el año 787 d.C., con diferencia de dos días.

“En la tercer puerta se aprecia también una imagen parecida a las anteriores, sin embargo, quien tiene al cautivo podría tratarse del papá de Chaan Muan II, acción que pudo haber sucedido 50 años antes de las dos primeras”, puntualizó Tovalín Ahumada.

Con lo anterior, el arqueólogo cree que el linaje de Chaan Muan II, creador de los murales de Bonampak, no fue originario del lugar, ya que el papá de este señor gobernó primeramente en un sitio ajeno y cercano a Bonampak.

Además, no se han encontrado vestigios que indiquen el nacimiento de este gobernante dentro de las tierras de Bonampak, pero lo más seguro es que el último señor no nació en dicho lugar.

Muy probablemente el progenitor del último gobernante de Bonampak venció a esta ciudad y posteriormente la gobernó, para después heredar la administración y poderío a su hijo Chaan Muan II.

“Otra situación sería que Chaan Muan II haya nacido en Bonampak pero que su familia fuese sido expulsada de la ciudad a través de otra que pretendía obtener el poder, aunque no está corroborado”, abundó Alejandro Tovalín.

Cabe recordar que Chaan Muan II estuvo casado con la hermana del gobernante contemporáneo de Yaxchilán, ciudad que también pudo apoyar al último señor de Bonampak a tomar el poder de esta ciudad, expulsando así a otro linaje que en su momento gobernaba el sitio.

“Bonampak desarrolló su esplendor a partir del año 400 después de Cristo (d.C) hasta el 800 d.C denominado periodo Clásico; a lo largo de este periodo adquirió un gran poder comercial, económico y político, el cual pudo ser codiciado por otros sitios y ciudades importantes de la región”, señaló Tovalín Ahumada.

Estas cualidades debieron originar que señores de otras ciudades fijaran sus intereses sobre este asentamiento, tanto así para tomar con sus propias manos el control económico de Bonampak, principalmente controlar los productos agrícolas hechos en el lugar.

El experto en la materia añadió que los sitios más cercanos a Bonampak fueron Yaxchilán y Piedras Negras, el primero situado a 25 kilómetros al Este del sitio, mientras que el segundo ubicado a aproximadamente 80 kilómetros de distancia de Bonampak.

“Estas dos ciudades impusieron una hegemonía política dentro de la región de la cuenca del río Usumacinta por todos los siglos del periodo Clásico, durante el Clásico temprano es Piedras Negras quien tiene mayor influencia y sobre el Clásico Tardío lo ejerce Yaxchilán en la región”, finalizó Alejandro Tovalín.