Los constantes sismos que se registran en Chiapas, tienen su origen en la actividad tectónica que mantienen tres placas que provocan la liberación de energía; lo anterior fue informado por el especialista en vulcanología y sismología Miguel Ángel Alatorre, quien dio a conocer que en la entidad hace falta cultura de prevención.

En entrevista con esta casa editorial, el también maestro de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), detalló que por la constante actividad sismológica, Chiapas junto con Oaxaca, son las entidades del país que registran el mayor número de estos fenómenos naturales.

Movimientos

Además, indicó que la constante sismología, se genera por los movimientos de tres placas tectónicas conocidas como: la de Cocos, del Caribe y la Norteamericana.

Dio a conocer que la placa de Cocos, es la que ha provocado la mayor cantidad de sismos que se registran en la zona costera, la cual es también la que genera la mayor cantidad de movimientos telúricos en el país.

Añadió, que la liberación de energía que generan esas placas tectónicas, viene del interior de la tierra desde la creación de la misma, por lo cual no hay nada que se pueda hacer para evitarlo.

Miguel Ángel Alatorre, desechó que los sismos constantes en Chiapas, tengan algo que ver con el cambio climático, atribuyendo la actividad a liberación de energía de las placas tectónicas.

Así también, agregó, que durante éste y los próximos años, seguirá habiendo demasiada actividad sismológica en Chiapas, esto, al asegurar que nada se puede hacer para evitarlo.

Movimiento constante

El especialista informó que cada año, las placas tectónicas que generan la actividad sismológica en la entidad, tienen un movimiento anual de entre 10 y 11 centímetros, asegurando que al momento de que se atoran, acumulan una gran cantidad de energía, ocasionando que las rocas se rompan y provoque una gran sacudida en la entidad.

Cuestionado sobre el número de sismo que durante 2016 se han registrado, Alatorre descartó dar a conocer las cifras, esto porque -dijo- la gente se asusta cuando escuchan las estadísticas que van monitoreando.

Telúricos

Destacó que en el año, se pueden presentar sismos con magnitud de cinco y no pasa nada, sin embargo, cuando se registra uno con magnitud siete, es como si se estuvieran registrando miles de muy poca intensidad.

“Pueden ocurrir 200 o 300 de magnitud tres o hasta cinco, el problema es cuando se presenta uno que exceda los siete grados, ahí si es donde se genera mayor peligrosidad”, apuntó.

Aseguró, que durante el presente año, en la entidad se tiene registrado un sismo con magnitud de seis y ha sido el más grande, sin embargo, señaló que en México anualmente se registra uno mayor de siete.

Miguel Ángel Alatorre, fue enfático al señalar que en ocasiones, pasan años sin que se registre ningún movimiento telúrico, lo que provoca la euforia de la ciudadanía, desafortunadamente es ahí donde surge el peligro, porque cuando se registra un sismo ocurre con gran magnitud, asegurando que se vuelve más peligroso.