La “flor de la abundancia” es un modelo financiero fraudulento que se pinta como una inversión con la que se puede obtener grandes ingresos pero que en realidad es una deuda que va siendo trasmitida de nivel a nivel y que cuenta con dos variables que no son infinitas: las personas y su dinero, según explicó Miguel Ángel Marina Moreno, docente e investigador de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) Campus Chiapas.

La razón principal del gran éxito que ha tenido esta llamada “flor de la abundancia” se debe a la falta de cultura financiera en las personas, especialmente en tiempos en que la situación económica no está tan bien.

Aunque no se cuenta con cifras exactas, porque es un sistema financiero no regulado, en Chiapas existen alrededor de 60 líneas de la “flor de la abundancia”. Donde sí se toma en cuenta que cada “flor” está constituida por 15 personas, con una inversión mínima de 3 mil pesos, se habla de que hay más de 2 millones de pesos dentro de estos procesos de defraudación.

Procesos

En México los casos de fraude por estos esquemas han aumentado y en proceso dejan a varias personas con pocas posibilidades para tratar de recuperar su dinero, pues el delito de fraude no existe como tal, ya que las personas dan su dinero de buena fe, esperando que este modelo de inversión no regulada les rinda frutos.

En el país este esquema fraudulento de inversión empezó en uno de los estados del norte y poco antes de colapsar “saltó” a la entidad vecina, donde se repitió la acción y de esta manera fue saltando de estado en estado, de norte a sur, hasta llegar a Chiapas.

En otros países también ha sucedido estos fraudes, algunos de ellos son Estados Unidos, Chile, España y Rumania, donde luego de operar tres años lograron embaucar a 400 mil depositantes que acumularon con su donaciones el equivalente a 200 mdp.

Miguel Marina, investigador de la Escuela Bancaria y Comercial Campus Chiapas, recomienda a los pequeños inversionistas, a nunca entrar en este tipo de esquemas y que si ya están dentro, se salgan lo más pronto posible, sin importar que por su culpa se derrumbe el esquema.

Si están interesados en invertir, hay muchas opciones de inversión mucho más seguras y en instrumentos regulados por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), ya que es un hecho que este tipo de esquemas no cuentan con la protección de nadie, teniendo como común denominador el que muchos “invierten” y muy pocos ganan.