Peregrinos a pie de la ruta Coita - Villaflores quedaron a medias con la construcción de la nueva Capilla de Guadalupe, la cual está ubicada a un costado del cerrito en donde por más de 80 años estuvo originalmente su estación.

Informaron que la edificación no estará lista para este 12 de diciembre y esperan que el dueño del terreno donde se encuentra la antigua capilla les permita ingresar por último año.

Cómo se recordará, gracias a la donación de un terreno, por doña Ángela Constantino Macías y sus hijos Jorge Enrique, Roger, José Leonel, Leonor del Rosario, así como María de los Ángeles Gómez Constantino, los fieles católicos tendrán un lugar propio para seguir venerado a la Virgen del Tepeyac.

Fernando Palma Miceli, coordinador general de dicha peregrinación, una de las más grandes de la entidad, comentó que se tuvo la donación también de un pequeño recurso económico para echar a andar los trabajos de edificación, pero no fueron suficientes.

Ahora apelan al apoyo económico de la población para lograr concretar la construcción de la capilla, que representa un patrimonio religioso y tradicional de Villaflores.