Las Chuntá reivindican su libertad y misticismo

Agrupados en la casa Galería de la Chuntá, la pandilla reivindicó su libertad y forma de expresarse, mientras muchas familias asistieron para apoyarlos, vestirlos y caracterizarlos.

Son hombres, niños y mujeres que han preservado su herencia y gusto a una de las tradiciones más importantes y representativas de Chiapa de Corzo, la danza de la Chuntá, que forma parte de las celebraciones realizadas durante la Fiesta Grande que inició el 8 de enero y concluirá el 23 del mismo mes.

El entorno fue ambientado por la música típica del pueblo, al fondo se escuchó un clamor en tono burlón que dice: ¡Arrecha la que no grite!, momento en donde todos agilizaron el paso para prepararse y maquillarse.

En otro escenario, doña Thomasa Noricumbo Penagos, confeccionista por más de 30 años, ajustó algunos vestidos florales con estilo tradicional pero también remozado, que fueron y seguirán siendo utilizados por los danzantes el 12 de enero y hasta finalizar la fiesta cultural.

Algunos se alistaron, otros observaron su reflejo detallando cuidadosamente los últimos retoques en su rostro, mientras esperaron la orden del tambor que los insta a reunirse y continuar la fiesta.

Las Chuntás se preparan para su próximo encuentro este 12 de enero, celebrando al señor de Esquipulas, San Antonio Abad y San Sebastián Mártir, los patronos del Pueblo Mágico distinguido por su atavismo histórico, religioso y milenario.