Parteras exigen respeto a su práctica

La Organización de Médicos Indígenas del Estado de Chiapas A.C exigió a las autoridades gubernamentales realizar labores para rescatar, proteger, validar y difundir la partería tradicional indígena en el estado.

Las representantes de más de 10 municipios indígenas del estado pidieron reconocer, incluso enaltecer, el conocimiento y práctica social de la partera tradicional indígena, ya que en los hechos, sus inteligencias y capacidades son discriminadas y actualmente desaparecidas por no estar “basada en evidencias científicas”.

Indicaron que la desaparición de la partería tradicional en Chiapas, es resultado de políticas impuestas, que busca acumular dinero para las empresas farmacéuticas que venden sus medicamentos, materiales de curación y aparatos a los hospitales.

La Organización visibilizó que la mayoría de los reglamentos sanitarios han sido negados para la partería tradicional indígena, ya que se han elaborado desde una perspectiva intercultural acrítica y al margen de las comunidades.

Ante esto, la Organización reafirmó que las parteras tradicionales indígenas son portadoras de saberes y prácticas vinculadas a un territorio que defienden, ya que lo saberes y prácticas son históricamente conservadoras y desarrolladas para responder a sus necesidades y fundamentar su identidad colectiva.

Por tanto, propusieron que en los planes de estudio de las escuelas de medicina, enfermería y salud pública incluyan contenidos científicos provenientes de la antropología y otras ciencias sociales y biológicas sobre los saberes y prácticas de las parteras tradicionales indígenas y de su contexto.

Además, por su relación intercultural, las parteras tradicionales indígenas deberían participar activamente para la reelaboración de estas leyes, normas y reglamentos que afectan su trabajo y conocimientos, por lo que, propusieron a la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y el Instituto de los Pueblos Indígenas (INPI) para ser mediadores de dicho proceso.

Finalmente, dijeron que el respeto, la protección, continuidad y el fortalecimiento de los saberes y prácticas, como competentes de la cultura, contribuirán a la disminución de la muerte materna.