Preocupa crisis en sector cafetalero

La crisis del sector cafetalero es “altamente preocupante y compleja”, ya que la producción ha disminuido de seis millones de sacos hace poco más de 20 años, a 2.6 millones en la última cosecha, afirmó la Red Mexicana de Investigación para el Desarrollo de los Territorios Cafetaleros (Remexcafe).

Agregó que lo anterior ha causado que México pase del sexto al décimo lugar en producción mundial, en este mismo periodo, y que haya sido desplazado del primero al segundo lugar en producción orgánica.

“La mayoría de las familias productoras cuentan con pequeñas superficies, en su mayoría menores a 1.5 hectáreas, teniendo rendimientos muy bajos -6 quintales por hectárea como promedio nacional- y poco valor agregado, lo que provoca baja rentabilidad de la actividad”, dijo la agrupación integrada por un grupo interdisciplinario de académicos pertenecientes a 11 instituciones que trabajan desde hace más de dos décadas de la mano con ejidos, organizaciones y comunidades cafetaleras, en pro de la caficultura sustentable nacional.

Señaló que lo anterior “causa que el 70 por ciento de las familias vivan en condiciones de marginación, lo que se agrava por manejar el café en un mercado especulativo ajeno a la mayoría del sector productivo”.

Manifestó que los precios actuales internacionales, menores a los 100 dólares por quintal, hacen insostenible financieramente de la producción de café que “ha sido tradicionalmente un producto generador de muchas divisas”.

Esta situación, remarcó, “se agrava aún más por el impacto del cambio climático, nuevos brotes de plagas, enfermedades y la falta de políticas públicas integrales y trans-sexenales”, aparte de que debido a la alta marginación, en la mayoría de las zonas cafetaleras hay múltiples problemas emergentes como la inseguridad alimentaria, delincuencia, migración, degradación del tejido social y falta de inclusión generacional.

La Remexcafe expresó que ante los cambios en los últimos meses derivados de la nueva administración pública, en el sector académico “vemos con mucho optimismo varias áreas de oportunidad para la caficultura nacional. Por ejemplo, la importancia social que se le reconoce al sector en la Secretaría del Bienestar, el anuncio de la creación del Instituto del café, los intereses demostrados por los gobiernos estatales, así como la reestructuración de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) hacia el desarrollo de una nueva ciencia socialmente pertinente”.

Por otro lado, manifestó su “preocupación por la exclusión del sector académico en la construcción, evaluación y mejoramiento de las políticas públicas sectoriales durante los últimos 30 años, desaprovechando así una poderosa herramienta para el desarrollo sustentable”.

Subrayó que “desde hace más de 20 años, académicos de diversas instituciones públicas hemos hecho esfuerzos por trabajar unidos, integrando nuestras disciplinas y articulando nuestras áreas de conocimiento”.

Finalmente, aseguró que ha “gestionado múltiples proyectos de diferente envergadura y financiamiento, que ha tenido mucha incidencia en muchas áreas cafetaleras del país”, aunado a lo cual “hemos estado vinculados con productores ejidales, cooperativas y familias cafetaleras, que al gestionar mejor sus cafetales, preservan la cobertura arbórea de grandes zonas prioritarias para el país, por su diversidad biológica y servicios ambientales”.