El tramo carretero de la autopista Tapachula-Talismán y el ramal a Suchiate es una de las más peligrosas del país.

Reiterativos accidentes son provocados por la imprudencia de tricicleteros que han tomado la vía federal como parte de su espacio de trabajo ante la omisión de la Policía Federal, encargada de la vigilancia de caminos, y de algunos ayuntamientos que son promotores de esta actividad, como ocurre en Tuxtla Chico.

La vía federal no es ajena a la imprudencia de los choferes, motociclistas, tricicleteros o de peatones que no utilizan los puentes para cruzar de un lado a otro de esta vía rápida.

Los que reinciden son los mototriciclos o “tuc tuc”, que a lo largo de la carretera trasladan pasaje por tramos muy largos.

La presencia de motocicletas, al igual que muchos de los triciclos, mototriciclos y “tuc tuc”, generalmente son conducidas por personas sin conocimientos básicos de tránsito y vialidad.

En consecuencia carecen de licencia de conducir y son protagonistas de accidentes con saldos fatales.

Circulan por la carretera federal a toda hora, ante la omisión de los ayuntamientos por imponer el reglamento para este tipo de transporte; por el contrario, son impulsores, porque han sido importantes para ellos en las elecciones, como ocurrió en Tuxtla Chico.

A pesar de los fatales accidentes en los que se han visto involucrados los mototriciclos en las carreteras federales, la autoridad en la materia omite su responsabilidad para aplicar la ley e impedir que estos la utilicen como espacio de trabajo.

Además ninguna autoridad exige al conductor que cumpla con los requisitos necesarios para poder manejar un vehículo que transporte personas, no tienen conocimientos básicos ni licencia de conducir.

En muchos de los casos en que han ocurrido accidentes, a pesar de la evidencia de que el conductor del mototriciclo lo hace en estado de ebriedad, las autoridades no intervienen porque estos le “echan montón”.