Urge disminuir inseguridad en la frontera

La llegada de seis mil elementos de la Guardia Nacional a 11 municipios de Chiapas para frenar el flujo de migrantes de Centroamérica y extracontinentales, es necesaria para poner un orden en la Frontera Sur, debido al crecimiento de los índices de inseguridad, homicidios y hasta agravios a la población, puntualizó el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en el Congreso Local, Marcelo Toledo Cruz.

Esta situación se deriva del acuerdo que establecieron México y Estados Unidos, para que el país vecino no cobre el cinco por ciento en la exportación de los productos nacionales y, en cambio, el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, diseñe una estrategia a fin de disminuir este problema social.

“Era una medida que se tenía que tomar, ya no quedó sujeto a que si el país quería o no, fue uno de los acuerdos”, debido a que el impuesto sí impactaría en la economía mexicana.

Recientemente, la diputada local, Carolina Elizabeth Sholé Gómez, anunció que en el 2019 aprobarán más dinero para los municipios que se encuentran en el corredor fronterizo, debido a que los alcaldes no tienen la capacidad económica para atender a los migrantes.

En cambio, Toledo Cruz aseguró que, con base en la información que tienen, el despliegue de la Guardia Nacional en los municipios de Chiapas, no cambia el trato humanitario y el respeto a los derechos humanos de los migrantes.

Cuestionado si el número de elementos no significa una militarización en la Frontera Sur, respondió que las opiniones son dividas pero que, aunque esa zona no se debe sellar, sí urgía frenar los índices de inseguridad que se estaban reportando en varios municipios.

“Dentro de esas caravanas migrantes venía gente muy buena pero, indudablemente, se infiltraban gente que venía por otras razones y que causaban daños a su paso”, complementó el líder parlamentario.

Hasta el momento se desconoce si será la Federación o el gobierno del estado, la instancia que se encargue de pagar todos los gastos que genere la Guardia Nacional, desde el hospedaje, salarios y hasta la alimentación.

Se espera que en 45 días, se haga un análisis del resultado que han dado estos elementos para frenar el flujo migratorio; si los datos no convencen, no está descartado que se toque, de nueva cuenta, el tema de aranceles entre ambos gobiernos.

Finalmente, Toledo Cruz reconoció que México no tiene igualdad de circunstancia con el país más poderoso del mundo y, la negociación de evitar el cobro del cinco por ciento en los aranceles, significa que el gobierno nacional salió bien librado.