El oriente chino enfrenta la llegada del tifón Barijat, mientras Filipinas y Taiwán se preparan al inminente Mangkhut, que ya es considerado un supertifón y el más poderoso en este momento en el planeta.

Los servicios ferroviarios y marítimos se encuentran detenidos en las provincias chinas de Guangdong y Hainan, tras la formación la víspera del tifón Barijat, el número 23 de esta temporada en China.

De acuerdo a las previsiones, se espera que entre a tierra este jueves, pero desde el martes cerca de 70 mil pescadores y alrededor de 23 mil botes fueron llamados a guarecerse y suspender sus actividades, indicó un despacho de la agencia Xinhua.

Mientras tanto, en Filipinas ayer a las 15:00 horas (07:00 GMT) el tifón Mangkhut entró al área de responsabilidad filipina, con alerta en la zona oriental de Luzón, la principal isla del país que alberga a la capital Manila.

La administración meteorológica filipina (Pagasa) anunció que se esperan de fuertes a intensas lluvias, tormentas con olas de hasta seis metros de altura en áreas costeras y fuertes vientos en particular para el viernes y sábado.

El servicio meteorológico filipino también desmintió que este tifón, conocido de manera local como Ompong, vaya a generar olas de 15 metros de altura, las cuales nunca han sucedido, indicó de acuerdo a un reporte del sitio rappler.com

Asimismo al norte de Filipinas, en Taiwán, se espera que Mangkhut llegue el fin de semana, y se sigue con atención su evolución, que al momento muestra un centro de 48 kilómetros de diámetro con vientos de 249 kilómetros por hora.

De acuerdo al modelo de predicción, Mangkhut afectará a Taiwán entre sábado y domingo siguientes, señaló la oficina central de clima de Taiwán.