Una imagen patética fue captada por un ciudadano y enviada a este medio. El colectivo marca Nissan tipo Urvan, con número 8113 y placas 386076-B, circulaba por la calles de Terán.

Su portezuela principal se descolgó, por lo que el chofer solucionó el problema amarrando la puerta con una soga de plástico; pero aun así el accesorio se caía, por ello, el chafirete recurrió al apoyo voluntario (obligatorio) de los pasajeros, para que literalmente le “echaran una manita”. Y así, deteniendo la puerta, cada uno fue llegando a su destino.

Algunos agradecieron que aunque sea así el colectivo los llevó, pero otros se molestaron porque es deber del concesionario arreglar bien su unidad, y también es obligación del chofer salirse de ruta, si el transporte público no está en óptimas condiciones de servicio.

Con este actuar, el chofer puso en riesgo a sus pasajeros. Al parecer ningún agente de Tránsito Municipal, de Transporte Público o de la Secretaría de Transporte se percató de esta irregularidad.