La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), consideró fundamental que los programas y proyectos que se han creado para el fortalecimiento de políticas públicas en materia de prevención del delito en Chiapas, tengan la continuidad que requieren debido al impacto de éstas en la sociedad.

Uno de ellos es el proyecto denominado MEXY10, puesto en marcha en Chiapas por primera vez en el 2014, y que desde entonces ha recibido asesoría de Naciones Unidas, para el establecimiento de estrategias en el combate a la Trata de Personas, reducción de demanda de drogas, prevención del delito, asesoría técnica y justicia penal.

Estas acciones han sido aplicadas en el estado durante los últimos cuatro años, sin embargo en mayo de este año, MEXY10 habrá de culminar el periodo por el cual fue creado en Chiapas, dejando en manos de las autoridades locales, la decisión de dar o no continuidad al proyecto.

“Cuando algo funciona la sociedad lucha porque siga permaneciendo, un programa o proyecto que estoy convencido debe de ser transexenal”, indicó el organismo.

ONODC (por sus siglas en inglés), señaló que los resultados tangibles, permitirán a un proyecto tener o no la continuidad que requiere, y no las promesas.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito puntualizó que a quienes tienen la tarea de generar mejores políticas públicas, les corresponde promover acciones que permitan a la ciudadanía hacerles más ligero el camino para poder obtener una mayor calidad de vida y bienestar.