Denís jugará porque necesitan delanteros

El jugador del Villarreal Denís Chéryshev disputará el Mundial con Rusia porque esta selección necesita delanteros, aseguró en entrevista su padre, Dmitri, que militó en el Sporting de Gijón.

“Lo digo como técnico, no como padre. Denís estará fijo en la lista definitiva de 23. Rusia necesita delanteros”, dijo Dmitri Chéryshev, que comentará el torneo para la televisión rusa.

El futbolista criado en la cantera del Real Madrid fue incluido en la lista de 28 jugadores que entrenarán la próxima semana en Austria y disputarán sendos partidos amistosos, ante austriacos y turcos.

“Estoy muy contento. Se lo merece. Denís es el único futbolista ruso que juegan en un gran campeonato, como es la liga española”, afirmó. Además, destacó que en las últimas semanas “Denís está jugando bien y saliendo desde el primer minuto”.

“Ha empezado a ganarse la confianza del entrenador. Las lesiones ya están olvidadas. Hace dos o tres meses que está sano. Está preparado físicamente, aunque para nosotros lo importante es que esté sano y feliz”, señaló.

Chéryshev padre considera que su vástago “está preparado físicamente, aunque aún le falta ritmo de juego, por lo que Austria le servirá como pretemporada para llegar bien al Mundial”.

Reconoció que “el sistema de juego” de la selección rusa “no es el ideal” para el futbolista del Villarreal, ya que Stanislav Cherchésov no juega con “un 4-4-2 y tampoco con un 4-2-3-1, sino con tres defensas centrales”.

“Una pena que Kokorin se lesionara. Jugaron juntos con Smólov en las secciones inferiores”, apunta sobre el tridente que podría haber presentado Rusia en el Mundial de no ser por la lesión del futbolista del Zenit.

En su opinión, solo un jugador, Tasháev del Dinamo, puede jugar en el mismo puesto que Chéryshev, aunque éste puede ser tanto “delantero, como segundo punta, además de extremo e interior”.

Chéryshev jugará el último partido de la liga española ante el Real Madrid, equipo en el que debutó en 2012, y luego viajará a Austria. El ruso, de 27 años, ha sido ya diez veces internacional, las mismas que su padre, pero hasta marzo pasado estuvo dos años sin ser convocado, lo que hacía indicar que el tren del Mundial ya le había pasado irremediablemente de largo.

Esta temporada las lesiones comenzaron a respetarle y llamó la atención del actual seleccionador ruso, quien le convocó para los amistosos de marzo pasado ante Brasil y Francia.

Su padre, que triunfó en el Sporting de Gijón (1996-2001), jugó en la selección en una decena de ocasiones entre 1994 y 1998, pero no llegó a entrar en la lista final de los Mundiales de EE. UU. y de Francia.