El Polideportivo de Tapachula pasó de ser “elefante blanco” a ser un complejo que cubre expectativas de niños, jóvenes y adultos en materia de deporte, ya que ha cambiado con actividad física, la vida de muchos tapachultecos que lo han convertido en pilar fundamental para mejorar su salud física y mental.

Edificado con inversión pública y privada, las costosas y modernas instalaciones permanecieron por mucho tiempo abandonadas, pero pudo funcionar como consecuencia de la gestión de la administración municipal de Tapachula, la disposición del gobierno del estado y el gobierno federal, convirtiéndose hoy, en referencia para el deporte y la salud en esta frontera Sur.

De acuerdo a la gerente de relaciones públicas del Polideportivo Amara Deporte Tapachula, Adriana Ocaña Sanabria, son muchas las historias de vida que se han tejido en este complejo, desde quien por salud ha sido intervenido quirúrgicamente y requiere de ejercicio para mantenerla, como de aquellos que por accidentes necesitan rehabilitación y buscan volver a la vida productiva.

Las personas tienen acceso a la atención de sus 12 instructores capacitados y profesionales, en las disciplinas de: gimnasia, natación, yoga, zumba, fútbol, ritmos latinos, tahitiano fitness, clínica de box, Jiujitsu, tae kwon do, entre otras.

A diferencia de otros gimnasios, que sólo ofrecen una o dos disciplinas, aquí hay acceso a todas las actividades, desde una o las que quieran al día, de lunes a domingo, en un horario de 6:00 a 22:00 horas. Las instalaciones cuentan con aire acondicionado, ludoteca, guardería para niños, a lo que se suman las actividades para personas con capacidades diferentes, con personal que trabaja directamente con ellos.

Se destaca la atención pero también el respeto a las personas y en particular a las mujeres en este espacio digno, que también fomenta la convivencia familiar y, al que mensualmente acuden en promedio mil personas.