Emilio Pérez llegó a casa con medalla en mano

Con la medalla de plata colgada en el cuello y reposando en el pecho, regresó a Chiapas Emilio Pérez Alfonso, quien apenas el domingo estaba subiendo al pódium en Barranquilla, Colombia, y que este martes arribó al aeropuerto internacional Ángel Albino Corzo, donde ya lo esperaban su entrenador y su familia, para posteriormente viajar a Ocosingo, lugar donde nació y que lo ha visto crecer.

Pasado el mediodía, el avión arribó a la pista; minutos después, el atleta entró en la sala de llegadas, donde de inmediato platicó con este rotativo. “Sabíamos que la competencia iba a estar muy fuerte, nos preparamos también para eso y la primera lucha nos tocó contra el representante de El Salvador, a quien ya le habíamos ganado en otra competencia, mientras que el segundo fue contra Nicaragua; ante este rival nunca nos habíamos enfrentando, pero también le gané”, declaró.

“Ya en la tercera lucha —continuó—, para sacar al primero de grupo fue contra un dominicano, que llegó como subcampeón Panamericano de Perú, pero logramos vencerlo 4-1 gracias a Dios y así pasamos a la semifinal con Venezuela, ahí la tuvimos muy complicada porque se busca el pase a la final, pero entramos con la mentalidad de ganar y conseguimos el boleto al último combate”.

Finalmente narró la última parte: “Con el cubano estuvo muy fuerte, nos venció y nos quedamos con la medalla de plata; él tiene experiencia olímpica en Río 2016, sin embargo, este resultado es un parámetro para saber que estamos iniciando un proceso para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020”.

Recuperación

Una lesión en la rodilla pudo dejarlo fuera, pero los consejos de su entrenador Quintín Vázquez impiden que sea operado. “Parte de esta medalla es por la ayuda del fisiatra, ya que no esperaba esta lesión que me mantuvo fuera por cinco meses, pero me metí a fortalecer la rodilla y tras ese tiempo fuimos al nacional y logramos tener el boleto para representar a México”, refirió.

Al cuestionarlo sobre cómo es el ambiente en este tipo de juegos, señaló: “La verdad es que el ambiente es diferente, porque convives con campeones olímpicos, medallistas mundiales, todo es diferente y me siento feliz por representar a mi estado y México”.

En algún momento Emilio Pérez tuvo como referente a Víctor Méndez y su hermano Arturo Pérez Alfonso; ahora a él le toca ser ese ejemplo para muchos luchadores de Ocosingo que están ya en competencia en eventos estatales y nacionales, y este logro es un incentivo para buscar más cosas, siempre y cuando se lo propongan.

Cabe mencionar que en el transcurso de la entrevista, a Emilio Pérez se le llenaron los ojos de lágrimas y la voz se le entrecortó al señalar que en esta competencia tuvo un ángel desde el cielo, y es que el jueves pasado falleció su papá, noticia que no se le dio a conocer sino hasta después de haber subido al pódium.

Pérez Alfonso viajó de inmediato a Ocosingo, donde ya lo esperaba su familia. Ahí se tomará un merecido descanso y sin duda lo que está viviendo le dará fortaleza para seguir buscando su sueño, porque algo sí dejó en claro. “Me veo en Tokio 2020, pero paso a paso”, concluyó.