Familias de quienes trabajan en el Instituto Nacional de Migración (INM) Delegación Chiapas, están sufriendo desintegración debido a varios factores, como los roles de servicio cada seis meses y el pago desfasado de viáticos. Como éstas, otras anomalías fueron denunciadas por las familias afectadas.

Pidiendo el anonimato para evitar represalias, los denunciantes indicaron que es preocupante la desintegración que se está viviendo en los hogares sostenidos por un trabajador del INM en Chiapas.

Agregaron que el rol de servicio desde siempre ha sido cada 15 días, pero ahora es cada seis meses, lo que mantiene lejos al agente de su familia.

Además, dijeron, los viáticos por las conducciones de los migrantes a la frontera son pagados hasta dos y tres meses después, lo cual también repercute en la economía familiar.

Los quejosos lamentaron que en el INM Chiapas hayan privilegios para unos y castigo para otros. “Mientras a unos nunca los mueven, a otros los tienen de un lado a otro”.

Precisaron que el encargado de cobrar por estos “privilegios” es el ex chofer del delegado del INM, Luis Adrián Castellanos Álvarez, a quien nombró coordinador de zona Costa y sub delegado.

Producto de esta ola de corrupción, indicaron, hay varios jefes que no están en sus plazas asignadas. “Por ejemplo el delegado el aeropuerto de Tapachula, no ocupa su lugar de adscripción. Les dan buenas plazas, pero lo cambian para que trabajen cerca de su casa”.

Por ello pidieron a los altos mandos investigar estas anomalías y corregirlas, en bien de los que día a día se esfuerzan por dar lo mejor en el INM y llevar el sustento a la familia.