El Grupo de los Siete (G7) y el Banco Mundial anunciaron que destinarán 2.9 mil millones de dólares estadunidenses para apoyar el acceso de las niñas y mujeres a la educación en regiones en situación de emergencia y conflicto.

Los recursos para el periodo 2018-2020 serán utilizados para combatir las múltiples barreras que las niñas y mujeres enfrentan al querer acceder a las escuelas.

La igualdad de género fue uno de los temas que Canadá, en su calidad de presidente del G7 puso en la agenda de asuntos prioritarios en la 44 cumbre de los países más industrializados más la Unión Europea (UE), que concluyó ayer. 

El compromiso de Canadá es aportar 400 millones de dólares canadienses para este plan global, mientras la UE aportará 72 millones de euros, Alemania 75 millones de euros, Japón 200 millones de dólares, Reino Unido invertirá 187 millones de libras y el Banco Mundial dos mil millones de dólares.

En esta cumbre los gobernantes de Canadá, Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia e Italia, acompañados de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, se reunieron con integrantes del Comité Asesor de Igualdad de Género.

Los fondos anunciados serán utilizados para equipar a niñas y mujeres con las habilidades para los trabajos del futuro, mejorar el entrenamiento de maestros para proveer mejor curriculum para este sector, implementar innovadores métodos de enseñanza sobre todo para los grupos más vulnerables como los refugiados y desplazados.

Así como para ayudar a los países en desarrollo para que las niñas completen al menos 12 años de educación básica.

A finales de 2016 se registraron 65.5 millones de desplazados a nivel global, la mitad de ellos eran personas menores de 18 años, según el gobierno canadiense.

“Necesitamos trabajar juntos para asegurar que todas las mujeres y niñas tengan acceso a una educación de calidad desde la escuela primaria hasta la secundaria y más allá”, indicó el primer ministro canadiense Justin Trudeau.

“Sabemos que las mujeres y las niñas generarán un cambio positivo y ayudarán a construir una mejor vida para ellas, sus familias, sus comunidades y, a su vez, el mundo”, dijo Trudeau.