Disertan sobre labor literaria y maternidad
En la mesa se habló del cambio de pensamiento en las mujeres que quieren trascender. Cortesía

Al participar en la mesa de análisis “Maternidad y literatura. Una discusión desde el feminismo”, las autoras mexicanas Irma Pineda y Tania Tagle comentaron el devenir de sus existencias al adoptar la actividad dual de madre-escritora.

Irma Pineda destacó que “la literatura sirve como una forma de resistencia y demanda para mejores atenciones en la maternidad y para conservar los conocimientos tradicionales, prácticas ancestrales que recolectamos de tías y abuelas, que quizá ya no se practican hoy en día”.

Explicó que ser madre y poeta es como estar en la cuerda floja haciendo malabares. “En mi caso, decidí ejercer la maternidad y al mismo tiempo quería seguir escribiendo, aun teniendo una red de familia y amigos que facilitaron el proceso y siempre me apoyaron”, señaló.

Ella quería estar con mi hijo y educarlo como ella misma pensaba que deberían de ser algunas cosas, pero al mismo tiempo estaba presente la idea de crear, escribir y todavía trabajar y ganar el sustento, dijo en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

En su libro De la casa del ombligo a las nueve cuartas, habla del ciclo de vida desde el punto de vista zapoteco. “Lo escribí embarazada, y hablo del proceso de gestación, del alumbramiento, del vínculo madre-hijo, de la cultura y de la llegada de un nuevo ser.

“La visión de la maternidad ha cambiado porque la mayoría de las mujeres tiene acceso a la educación, y la vieja idea, ‘creces, te casas y tienes hijos’, cambió. Ahora existen otros intereses, como el crecimiento profesional y hasta se habla de no querer ser madre”, dijo.

En esta mesa también participó Tania Tagle, ensayista, editora y activista, becaria en el área de ensayo de la Fundación para las Letras Mexicanas. Su trabajo ha sido publicado en las antologías El silencio de los cuerpos y Arbitraria, así como en Letras Libres y Cuadrivio.

La gran ausente fue la poeta Dolores Castro, por razones de salud. Mediante un comunicado, la escritora dejó ver convencida que “no creo que haya ningún problema en ser madre y escritora; tuve siete hijos y publiqué varios libros”.