Enfrentan despidos y ataques

El Día del Periodista se conmemoró ayer en Argentina en medio de un clima de precarización, despidos, cierre de medios, protestas sindicales y crecientes agresiones por parte de las fuerzas de Seguridad.

En las últimas semanas, Télam, la agencia estatal de noticias, protagonizó uno de los más recientes escándalos de medios luego de que la empresa despidiera a los periodistas Ángel Jozami y Fernanda Arce.

La agencia alegó que los periodistas habían publicado una información falsa, pero los afectados y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) advirtieron que los despidos son injustificados y forman parte de la censura y persecución contra trabajadores.

Antes, la empresa ya había sancionado a siete periodistas por haber participado en el Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo haciendo un “ruidazo” en la redacción con garrafones de agua.

En la Televisión Pública, por su parte, este año no hubo aumentos salariales a pesar de que en 2017 la inflación fue del 25 por ciento y en 2018 será de entre el 25 y el 30 por ciento, además de que se eliminaron prestaciones como el pago de horas extra.

En Radio del Plata, propiedad de una empresa privada, el mes pasado fueron despedidos de manera abrupta 40 trabajadores, pero finalmente el Ministerio del Trabajo intervino y dejó sin efecto la decisión empresarial.

Los temores de despidos también están latentes en los medios que pertenecían a Cristóbal López, un empresario detenido y acusado por evasión de impuestos.

La justicia ya intervino y podría vender el canal de noticias 24 horas C5N, la productora Ideas del Sur, Radio 10, Radio Mega, Radio One, Radio Pop, Radio Vale y los diarios Ámbito Financiero y El Patagónico, entre otros medios.

De acuerdo con el Sipreba, desde diciembre de 2015 hasta ahora, es decir en los primeros dos años y medio de gobierno de Mauricio Macri, ya hubo más de tres mil despidos de trabajadores de medios a nivel nacional.

Por ello es que las protestas sindicales en las redacciones o en las calles, como la realizada la víspera en el centro de Buenos Aires, son cada vez más frecuentes, pues los periodistas advierten que sin trabajo no hay libertad de expresión ni derecho a la información.

A ello se suma el informe presentado por el Foro de Periodismo Argentino (Fopea), que denunció que los ataques a la libertad de prensa se duplicaron en apenas un año y en su mayoría las agresiones provinieron por parte del Estado.

La organización reveló en su Monitoreo de la Libertad de Expresión que en 2016 se documentaron 65 agresiones, pero el año pasado la cifra creció a 132, lo que implica un preocupante incremento superior al 100 por ciento.