Entregan pensiones vitalicias a deudos

El presidente de la Comisión Especial para la Construcción en Chiapas, Willy Ochoa Gallegos, en conjunto con diputadas y legisladores locales, entregaron una pensión vitalicia a familiares de las personas que perdieron la vida en el terremoto del 7 de septiembre del año pasado.

Fueron beneficiadas 16 las familias que recibieron un apoyo retroactivo en este año de 65 mil pesos y cobrarán de manera mensual seis mil 715.13 pesos, por lo menos, en los próximos dos años, confiando que la siguiente legislatura haga lo propio con este tema.

Estas familias son originarios de los municipios de Tonalá, Villaflores, Tapachula, Suchiapa, Chiapa de Corzo y Pijijiapan, localidades donde se presentaron las mayores afectaciones del sismo del año pasado.

Ochoa Gallegos puntualizó que el apoyo entregado no resuelve todos los daños generados por el movimiento telúrico; sin embargo, se trata de una ayuda importante para todos aquellos que en esta tragedia perdieron a un familiar.

Por esa razón, aseguró, los trabajos de vigilancia en la reconstrucción de Chiapas con las viviendas y las escuelas continuarán; confió en que la siguiente administración incluya en su agenda este tema tan importante.

“Buscaré desde cualquier espacio donde yo me encuentre, siempre impulsar la agenda para que se logre dar el resultado deseado de todas aquellas personas que fueron afectadas con el sismo del 7 de septiembre”, resaltó.

Testimonio

Carmen Armel Ramos Fuentes, habitante de la Bahía de Paredón, una de las zonas más afectadas del terremoto, relató que ella perdió a su padre debido al impacto que generó el terremoto.

Recordó que su padre, Heriberto Lorenzana, recibió el impacto directo de una pared cuando su vivienda colapsaba; al otro día del desastre natural perdió la vida.

Con lágrimas en los ojos, agradeció la entrega del recurso económico, tomando en cuenta todos los daños que generó el sismo en su vivienda, la cual quedó destruida por completo y con ello sus bienes materiales y el esfuerzo de muchos años.

Ramos Fuentes buscó un lugar adecuado para velar a su padre; los meses después del sismo fueron complicados, porque compartió una vivienda con cinco familias, sin agua y con la incertidumbre de saber si el apoyo llegaría.