El Estado mexicano tiene una deuda pendiente con las víctimas que no se puede cuantificar o compensar, porque al permanecer impunes la mayoría de casos no se les ha proporcionado la verdad, la justicia y la reparación a la que tienen derecho, afirmó el ombudsman Luis Raúl González Pérez.

Al presentar la campaña “Con violencia no hay libertad de expresión”, dijo que «la reconciliación no debe ser incompatible con el acceso a la justicia y el derecho a la verdad. El respeto y aplicación de la ley tampoco debe verse como un obstáculo para la construcción de la paz y los procesos de reconciliación”.

Se requiere seguridad pero no a cualquier costo y no por cualquier medio, sino la que corresponde a un Estado democrático de derecho, sustentada en el respeto irrestricto de los derechos humanos y en el cumplimiento y aplicación oportuna de la ley, expuso.

El titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) resaltó que no debe descartarse la justicia transicional como camino para lograr la verdad y la reparación a las víctimas, así como una efectiva rendición de cuentas por las autoridades.

Advirtió además que la problemática que enfrentan los periodistas, derivada de la violencia, impunidad y falta de condiciones de seguridad en diversas regiones del país, es parte de complejo panorama que enfrentan los derechos humanos en México.

Expresó que el cambio y la recomposición de los poderes Ejecutivo y Legislativo federales, así como en diversas entidades de la República, son la oportunidad para la revisión y el replanteamiento de políticas públicas en materia de seguridad y justicia.

Lo anterior bajo una visión integral que atienda no sólo las manifestaciones más evidentes de inseguridad y violencia, sino también sus causas estructurales, precisó.

Sobre el Primer Foro por la Pacificación y Reconciliación Nacional al que convocó el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, comentó que las víctimas esperan respuestas y la sociedad en su conjunto demanda soluciones a la problemática que enfrenta.

Precisó que pobreza, discriminación, exclusión y falta de oportunidades deben reducirse en un entorno de respeto a la dignidad humana donde sea posible el libre y debido desarrollo de las personas, y donde las libertades de expresión y a la información sean vigentes.

Por otra parte, y a pregunta expresa, señaló que de acuerdo con cifras de la CNDH se tiene el registro de 138 homicidios de periodistas desde 2000 y 21 están desaparecidos desde 2005.

En el acto efectuado en el Centro Nacional de Derechos Humanos, destacó que se diseñó una campaña específica para visibilizar los riesgos que enfrentan los comunicadores en el país.

También para evidenciar la relevancia de las actividades que desempeñan, así como la necesidad de que se les proteja y brinden las condiciones idóneas para tal efecto.

Al evento acudieron el Quinto Visitador General de la CNDH, Édgar Corzo Sosa; y los periodistas Esteban Román Alonso, subdirector de Opinión de El Universal; Balbina Flores, de Reporteros Sin Fronteras, y Leopoldo Maldonado, subdirector de Artículo 19, además María Idalia Gómez, de Eje Central, y Roberto Rock, de La Silla Rota.