Falta de rastro implica riesgo para la salud

La falta de un rastro en Tapachula que garantice higiene en la manipulación de las aves que se sacrifican para la venta al público, ha provocado que proliferen mataderos clandestinos sin que tanto la autoridad de Salud estatal como la municipal intervengan.

Esta situación provoca que haya “coyotaje” y que se afecte gravemente la actividad avícola en esta región.

El introductor avícola y expresidente de la Asociación Ganadera Especializada en Aves de Tapachula, Jorge Javier Moreno Sánchez, expuso la urgencia de generar estrategias que permitan incrementar el mercado.

Asimismo que las autoridades se involucren para incentivar la producción y detonar la economía local ante el grave daño que resienten por los “coyotes” que maquilan productos en la clandestinidad.

Señaló que el mercado avícola en Tapachula se está fragmentando por esta situación de los rastros clandestinos de traspatio, por lo tanto los animales que se sacrifican no pasan por un control sanitario.

La situación afecta en gran medida a los introductores avícolas que están enfrentando una competencia desleal e informal.

Afirmó que no se ha encontrado respuesta de las autoridades y la economía del sector va de mal en peor, por lo que comentó que “está acabando nuestro flujo económico, es decir se va del Soconusco; las empresas grandes se llevan la utilidad, sólo dejan los salarios”, expresó.

Estimó que son unos 30 vendedores de pollo que matan de 25 mil a 30 mil aves diarias en Tapachula. De éstos un 70 por ciento maquila en la clandestinidad, con rastros improvisados e insalubres. Estos “coyotes”, mencionó, podrían generar una crisis de salud en la población ante la falta de medidas de higiene.