Tras la aprobación de la Ley Federal de Remuneraciones, que elimina las pensiones a ex mandatarios federales y reduce el sueldo de funcionarios, el ex presidente de México, Vicente Fox Quesada, aseguró que “si es bien por el bien de México con gusto, cedo mi pensión”.

En una carta, difundida en redes sociales, el exmandatario compartió su postura sobre el tema y mencionó que si la renuncia a su pensión “representa que mi país tendrá un crecimiento significativo en sus fondos económicos, con todo gusto, renuncio a ella”.

En la misiva, señala que el nuevo gobierno electo, encabezado por Andrés Manuel López Obrador enfrentará diversos retos a partir del 1 de diciembre.

“Primero, el cumplimiento de todas las promesas de campaña. La primera ya se cumplió a expensas del pueblo mexicano, la cancelación del nuevo aeropuerto y por lo tanto una pérdida de 120 mil millones de pesos, una estimación conservadora, porque habrá contratistas que seguro vayan a tribunales para recuperar su inversión”, apuntó.

Además, dijo, el nuevo gobierno deberá cumplir con la ayuda que prometió para adultos mayores, para lo cual se requieren 12 mil millones de pesos y con las becas para estudiantes de nivel básico, para las que son necesarios 35 mil millones de pesos, entre otras promesas.

“Si quitarme la pensión, ayuda significativamente a estos retos, ¡qué mejor!, o si ayuda a hacer la diferencia en el índice de pobreza extrema, ¡mucho mejor!”, concluyó.