En México hay esperanza, pese a la injusticia

La muestra “Ai Weiwei. Restablecer memorias” fue preinaugurada en presencia del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue y la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto. Graciela de la Torre, directora del MUAC, destacó que en este primer proyecto en México el fotógrafo, cineasta, arquitecto, literato, fanático de internet, artista visual y activista apela a la memoria social de China y México.

En México, dice el artista chino Ai Weiwei, aun hay esperanza, pese a la gran injusticia que padece como la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.

“En China la gente está agotada después de tantos años de lucha, todo ha sido como un hoyo negro, ya no tienen energía para seguir peleando por la justicia. Y en México lo que he visto es que aun hay algo esperanzador porque hay directores de museos, hay gente que puede subirse a un escenario para debatir sobre temas como la justicia y sobre otros asuntos cruciales para la vida moderna; hay también organizaciones de derechos humanos que pueden dedicar su vida entera a lo que están haciendo y pasan la vida tratando de ver cuáles han sido las violaciones que se han cometido”, indicó en la Sala Miguel Covarrubias, en un encuentro con jóvenes universitarios que se llevó a cabo hoy en el marco de la inauguración de la muestra “Restablecer las memorias” en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC).

La exposición, que está abierta a partir de mañana en el MUAC y concluirá en octubre de 2019, está integrada por la pieza “Salón ancestral de la familia Wang” y por un mural construido con piezas de la marca Lego que representa los retratos de los 43(+3) estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, la cual comenzó a gestarse hace dos años tras un encuentro del artista con los familiares de los normalistas en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez. Además, de esas pláticas también emergió la idea de hacer el documental To be. Parte de esas entrevistas también se exhiben en la sala. En un diálogo público que sostuvo el creador con María Luisa Ortega, activista del Centro Pro Derechos Humanos y con Cuauhtémoc Medina, curador de la muestra, el artista chino consideró que no podía presentar su trabajo en nuestro país si no entendía la cultura mexicana.

“Yo quería involucrarme profundamente y no sería sencillo. Presté mucha atención a los estudiantes y me pregunté cómo es posible que hayan desaparecido 43 estudiantes y a la fecha no haya respuestas, esto es algo que me sigue sorprendiendo. Esto es la sociedad moderna y cualquier delito tendría que tener respuestas claras. Empecé a pensar en las familias, me reuní con fundaciones de derechos humanos, con los familiares, con los sobrevivientes, yo decidí que quería saber más porque había muchas preguntas. Por eso también pensé en hacer un documental en el que trabajó mucho gente”, indicó.