Tenemos una sociedad con miedo, dice Nandayapa

“Nuestro pueblo tiene un miedo terrible a la represión, porque nuestro pueblo es un pueblo burócrata que tiene un terrible miedo a la represión, yo lo conozco desde hace años, hemos trabajado mucho esto, aquí vemos el reflejo evidente del miedo”, decía Mario Nandayapa mientras las campanas llamaban a misa, pero pocos creadores asistieron a su convocatoria denominada “Todas las voces”.

El investigador, catedrático y escritor había convocado a todos los creadores y hacedores de cultura del estado de Chiapas a que se sumaran a un “auténtico” encuentro artistas del estado de Chiapas, donde se fijaría un proyecto cultural y artístico que incidiera en el plan de gobierno en la gestión 2018-2024.

En el acto, que se celebró la tarde del lunes en la cancha del barrio de San Roque, se instalaron una sillas y un templete; a los costados se exhibieron piezas de arte y un pequeño stand con venta de artesanías. También se tuvo la participación de la casa de cultura de Tapilula.

En su discurso Nandayapa, que se mostró enérgico, dijo que los creadores, hacedores de la cultura y promotores y artistas siempre han pedido espacio y estos se han creado, pero la actitud ciudadana muestra un nihilismo, es decir, la ausencia de una emoción y una pasión.

Dijo que el anterior encuentro que sostuvo el gobernador electo Rutilio Escandón Cadenas en el Centro de Convenciones de Chiapas fue solo para tomarse la foto y que desafortunadamente él (Mario) no tuvo la convocatoria que esperaba, por lo que eso demuestra que se tiene una sociedad vendida y temerosa, y a eso hay que sumarle la actitud del gobierno, que es un gobierno que no escucha a su pueblo y que desconoce de muchas de las problemáticas por las que pasa su gente.

Entre otros puntos, Nandayapa recalcó que se tiene que resignificar la palabra cultura. Dijo que cuando se habla de cultura se piensa en un acto superfluo, como un gasto innecesario, porque el Estado no ha entendido que si se resignifica la palabra cultura, le dará significado a muchas otras cosas.

Sostuvo que los pocos creadores que llegaron a la cancha no representan un grupo ni vinieron a buscar trabajo, sino que son personas interesadas en un proceso, en un cambio auténtico y real, y que quien quiera ese cambio se tiene que representar a sí mismo para tener el suficiente valor y enunciar lo que les duele.