Visibilizan el papel de la mujer en la historia

“Zomética” es un término costeño con el que se le califica a la mujer argüendera, metiche o “sacalajícara”. “Arrechas”, en tanto, está ligado a la sexualidad, a la calentura y a la doble moral. Las citadas palabras son usadas por el Grupo Amplio de Mujeres para dar nombre a su propuesta en escena Zométicas, arrechas y revolucionarias.

Dicha pieza se presentó en el Foro Telar Teatro, con dos funciones el día jueves, y el cien por ciento de la taquilla fue donado a beneficio de la Casa Mujer Migrante.

Con esta propuesta, las participantes tratan de visibilizar el papel de la mujer en los diversos procesos revolucionarios e históricos de la República Mexicana y del estado de Chiapas, a través de personajes que dieron su vida o que comprometieron su integridad física por las causas sociales.

En un pequeño texto introductorio, señalan: “Al pasar por la calle de los próceres parece que en la época de la Independencia no había mujeres y si las había, estaban escondidas en sus casas, pero la realidad no fue así, no aparecemos las mujeres porque de forma consciente o inconsciente se nos ha borrado de la memoria colectiva”.

Explican que el Grupo Amplio de Mujeres, en el marco del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, crearon esta obra teatral a modo de homenaje a un conjunto de chiapanecas que deben servir de referencia a las nuevas generaciones, como ejemplo de lucha y de entrega a una causa.

En esta puesta en escena abordan, a modo de monólogos, la vida de Josefina Manuela García Bravo, María Hernández Zarco, Cleotilde de López, Fidelia Brindis Camacho, Gabriela Corzo Mendoza, María Teresa Rodríguez y María Castro de Serrano.

También las vidas de “La soldadera enamorada” y “La compa Meche”, entre otras historias que demuestran la valentía y entrega de las mujeres. Marlen Mastranzo Casarín destacó que en cada revolución hay una mujer rompiendo paradigmas. Asimismo, sostiene que la dramaturgia de esta obra se realizó a partir de un trabajo de investigación que cada participante realizó para construir a su personaje.

A Marlen le tocó dar vida a María Hernández Zarco, que fue un personaje femenino que participó en la Revolución pero a quien la historia excluyó por completo. Acota que ella la ha rescatado del olvido, pues María fue la que se atrevió a imprimir los discursos de don Belisario Domínguez cuando nadie quería emprender dicha acción.

Por su parte, Lidia comentó respecto a su papel que a ella le toca dar vida a una chica muy sencilla, de pueblo, que se niega a ser soldadera porque sabe que esto la llevará a una vida muy difícil, e incluso a ser violada. Su personaje lo que quiere es participar en la Revolución para transformar el país, por lo que empieza a vestirse de hombre para ser parte de “la bola” junto con los soldados. Esta historia se basa en un trabajo de Elena Poniatowska en el que habla de las mujeres en la Revolución mexicana.

En tanto, Francelia Ramírez Brindis da vida a una hacendada que era conocida como la señora Gabriela Corzo Mendoza. “Una mujer cien por ciento mapachista que tenía una gran sensibilidad por las causas humanas, por lo que, pese a ser una mujer de dinero, trataba de ayudar a las personas, sobre todo a los contrarios”, expuso la actriz.

Su trabajo de investigación lo desarrolló en Villaflores, ya que ella es originaria de ese pueblo y desde pequeña supo de la historia de Gabriela Corzo.