Héctor Schargorodsky, fundador del Observatorio Cultural de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Cortesía
Héctor Schargorodsky, fundador del Observatorio Cultural de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Cortesía

Los Observatorios Culturales fortalecen las políticas públicas de este sector, gracias a que generan información objetiva, afirmó Héctor Schargorodsky, fundador del Observatorio Cultural de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (BUA).

Ante estudiantes de la Facultad de Artes de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) dijo que un Observatorio Cultural es “un centro de investigación que trata de dar información y capacitar a las personas para gestionar de la manera más profesional posible el sector de la cultura”, en todas sus dimensiones.

Al compartir la visión y experiencia argentina respecto a la  observación cultural  detalló que el Observatorio Cultural de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires surge a partir de un modelo francés y al paso de dos décadas se ha consolidado en cuatro ejes fundamentales: investigación, formación, difusión y asistencia técnica.

Dijo que los Observatorios Culturales generan “buena información para los que tienen que decidir” en el sector cultural, lo cual hace más eficiente su labor. Para lograr que los indicadores que generan sean objetivos el Observatorio tiene que disponer de autonomía.

Indicó que en Argentina el sector cultural se ha reforzado con la incorporación de profesionales que han ido transformando el espacio de gestión cultural con conocimientos universitarios.

Schargorodsky aseguró que esta visita es un primer acercamiento con la Facultad de Artes y que espera que sea una puerta hacia una colaboración continua, tomando en consideración que están en proceso de desarrollo de su Observatorio Cultural.

La Unicach hizo la propuesta para constituir el Observatorio Cultural de Chiapas y el Sureste, la cual cuenta con la simpatía de gestores culturales de Quintana Roo, Yucatán, Veracruz y Tabasco, que se reunieron a mediados del 2015 en Chiapas.