Narcotráfico
Buenos días Chiapas. . .El Ejército Mexicano, Marina Armada, Policía Federal, policías estatales y municipales, efectuaron ayer cateos en varias residencias y empresas de los municipios de Comitán de Domínguez, La Trinitaria y Las Margaritas, luego de que la Policía Nacional de Guatemala detuviera al presunto narcotraficante mexicano Gilberto Rivera Amarillas, en el Aeropuerto Internacional de la Aurora.
Jorge Aguilar, vocero de la corporación policíaca guatemalteca, confirmó a medios internacionales de comunicación que Rivera Amarillas tiene orden de captura provisional con fines de extradición a los Estados Unidos por participación criminal continua, conspiración y seis cargos para distribuir cocaína en aquel país del norte; mismo que presuntamente forma parte del Cártel de Sinaloa y desde Chiapas controlaba el tráfico de cocaína conjuntamente con grupos de narcos sudamericanos.
Originario de Sinaloa y operador en la frontera sur, Gilberto Rivera Amarillas ya había sido detenido en 1999 por la Policía Municipal de Mexicali, Baja California, pero fue puesto en libertad, aunque los despachos de prensa no indican los motivos de dicha liberación.
Lo curioso del caso es que este Rivera Amarillas tenía tiempo radicando en la región fronteriza de Chiapas y ninguna corporación policíaca mexicana se percató de su presencia, más cuando a nivel internacional circulaba una ficha biográfica con la información de localización y extradición por parte de los Estados Unidos; aunque las instituciones de seguridad federal y de la propia entidad iniciaron ayer un cateo en varias propiedades del detenido, con el objeto de obtener más información que permita ir tras otros integrantes del cártel de Sinaloa que podrían estar operando en la zona.
Incluso también se han centrado las investigaciones en contra de algunos secretarios, directores y altos mandos policíacos de algunos municipios de la región fronteriza de Chiapas, donde fuentes oficiales dieron a conocer –extraoficialmente- que habrían sido puestos en el cargo por el narcotraficante.
El también conocido como “Tío Gil”, seguramente recibió a Joaquín “Chapo” Guzmán Loera, las veces que estuvo en la región fronteriza antes de que fuera detenido en dos ocasiones y llevado a penales de alta seguridad en el centro del país, ya que era del dominio público que en la primera ocasión fue detenido en territorio chiapaneco; mientras que antes de que fuera capturado por segunda vez, también fue visto por la zona fronteriza de Chiapas.
No es casualidad que importantes capos de los cárteles mexicanos tengan sus centros de operaciones en las regiones Fronteriza, Sierra y Soconusco de la entidad, ya que el territorio chiapaneco es utilizado como trampolín para el trasiego de drogas por la delincuencia organizada parta llegar a la frontera con los Estados Unidos, donde existe un “pacto de caballeros” de no agresión para evitar que les cierren la frontera sur, mismo que deben conocer las diferentes corporaciones policíacas federales, estatales y municipales.
La Policía Nacional de Guatemala detiene a Gilberto Rivera Amarillas, por la ficha emitida por los Estados Unidos para su detención en cualquier país del mundo en donde fuera posible capturarlo; si vivía y operaba desde la zona fronteriza con presuntas residencias en Comitán de Domínguez, La Trinitaria y Las Margaritas, no se entiende porqué nunca se dieron cuenta las autoridades policíacas del país.
Ya el 12 de septiembre del 2012, las autoridades guatemaltecas habían detenido al narcotraficante Ramón Antonio Yáñez Ochoa, cabeza de una organización que producía drogas sintéticas en ese país centroamericano; mismo que fue acusado de ser responsable de la instalación de “narco laboratorios” para procesar drogas químicas en los departamentos de San Marcos y Huehuetenango, fronterizos con México.
Señala la información proveniente de aquel país centroamericano, que en el mismo operativo fue detenido el guatemalteco Fernando Enríquez Monzón, quien se desempeñaba como jefe de seguridad de la Empresa Portuaria Quetzal, el más importante puerto del país, ubicado en la costa sur (Pacífico), mismo que desde su cargo era clave para la actividad criminal, quien permitía el ingreso de embarques de precursores para la elaboración de drogas sintéticas.
Ramón Antonio Yáñez Ochoa, al igual que Gilberto Rivera Amarillas, tenía orden de captura emitida en 1994 por una corte de Estados Unidos que lo reclamaba por el delito de tráfico de marihuana; mientras las autoridades realizaban investigaciones para determinar si las 24 mil toneladas de precursores químicos incautados a mitad del 2012 en Guatemala y que en su mayoría ingresaron por Puerto Quetzal, pertenecían al grupo liderado por Yáñez Ochoa.
Los casos anteriores son dos ejemplos de las decenas de detenciones que se han efectuado en el vecino país de importantes jefes de los cárteles mexicanos, mientras las policías en México no han dado ningún golpe fuerte en la frontera sur; pero seguramente saben que están ahí, y no han cumplido con su responsabilidad.
De cualquier manera, Gilberto Rivera Amarillas está a punto de volverse estadística en cuanto a los importantes cuadros del Cártel de Sinaloa que han sido detenidos y extraditados hacia los Estados Unidos, camino que también lleva su jefe Joaquín Guzmán Loera, quien no tarda en ser enviado al país del norte; mientras tanto se desconoce qué pasará con los bienes que administran los prestanombres y lavadores en los municipios de la región fronteriza, donde nadie sabe ni entiende las razones del crecimiento económico de algunos personajes.
Done su sangre. Hoy por ellos, mañana por usted; nadie sabe cuándo la necesitará* * *Coopere con la Cruz Roja, algún día lo ayudará* * *Nos vemos y escuchamos por TVO Cuarto Poder de lunes a viernes de 9:00 a 10:00 de la mañana por www.cuartopoder.com.mx.
La pregunta del día
¿Será deficiente el trabajo policíaco en México como para no detectar la operación de los cárteles?








