Autoridades de los Servicios de Salud de Oaxaca confirmaron la gestación de un bebé con dos cabezas y un mismo cuerpo; sin embargo, previa autorización de los padres, se tuvo que interrumpir el embarazo a las 17 semanas e inducir un parto, debido a los riesgos para la vida del producto.

El jefe de la División de Ginecoobstetricia del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, Carlos Castellanos Torres, explicó que la madre es de 20 años de edad, con tres hijos paridos sin complicaciones y es un caso de bebés siameses unidos por un mismo tórax y además de compartir un solo corazón.

“Al venir unidos crea dificultad para que éstos puedan vivir en el medio externo; se le hizo saber a la mamá que tenían diversos problemas al compartir el corazón, que a la vez causaba otras malformaciones más estructurales, entonces se decidió la interrupción del embarazo, previa autorización de la madre, porque no tendría caso llevar el embarazo hasta su término. Es un caso que se presenta entre 150 y 200 mil nacimientos”, dijo.

En entrevista con El Universal, expuso que el Hospital General atiende unos siete mil partos al año y la de los siameses, es una situación extraordinaria; precisó que no tiene nada que ver con el Zika, con agua o aire contaminado ni ningún factor externo, sino aleatorio.