Leona Vicario, la mujer fuerte de la Independencia

Leona Vicario fue estandarte en la historia de México, conocida como “la mujer fuerte de la Independencia” y considerada la primera periodista del país, fue una mexicana inteligente, hábil en las pinturas, instruida en la política, historia y literatura y descendiente de padres honorables.

María Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, su nombre completo, nació hace 229 años, el 10 de abril de 1789 en la Ciudad de México. Fue hija única del comerciante español Gaspar Martín Vicario y de Camila Fernández de San Salvador, originaria de Toluca. A los 17 años quedó huérfana y bajo la tutela de su tío Agustín Pomposo Fernández.

Al iniciar la Guerra de Independencia, Vicario se unió a los Insurgentes, movimiento en el que fue pieza clave ya que financió el movimiento rebelde, dio cobijo a fugitivos, envió medicamentos, transmitió recursos e información de cualquier acontecimiento que ocurría en la corte virreinal.

En 1812 Vicario convenció a un grupo de armeros vizcaínos para que se pasaran al bando insurgente, trasladándose al campamento de Ignacio López Rayón en Tlalpujahua, Michoacán, en donde se dieron a la tarea de fabricar cañones gracias a la venta de las joyas y bienes de ella.

El portal bicentenario.gob.mx señala que, en la primavera de 1813, uno de sus correos fue interceptado, lo que suscitó que partiera rumbo a la capital, al no poder encarcelarla, su tío la recluyó en el Colegio de Belén de las Mochas, dando aviso a la Real Junta de Seguridad y Buen Orden, para que procediera conforme a la ley.

Al ser procesada, fue sometida a un interrogatorio, Vicario nunca delató a sus compañeros, por lo que fue declarada culpable, condenándola a prisión y la incautación de todos sus bienes. En mayo de ese mismo año, bajo el mando de Quinta Roo, tres insurgentes disfrazados de oficiales virreinales ayudaron a escapar a Vicario.

A su arribo, Vicario contrajo matrimonio con Quinta Roo, a partir de ese entonces se mantuvo junto a su esposo al servicio de la insurgencia y del Congreso de Chilpancingo.

En éste mantuvo un contacto cercano con Morelos, y fue entonces que Vicario comenzó a escribir para los periódicos El Ilustrador Americano y el Semanario Patriótico Americano, hecho por lo que es considerada la primera mujer periodista.