Los “nuevos guardianes del Cañón”, brigadistas de Conanp

Aludiendo a míticos personajes descritos en antiguas leyendas de la Cultura Maya-Quiché, los “modernos guardianes del Cañón del Sumidero” se hacen al agua todos los días sobre una embarcación ligera, ataviados únicamente con sus manos y la convicción de limpiar de basura las aguas del Río Grijalva.

Se trata de 35 brigadistas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) quienes de lunes a sábado desde el amanecer hasta las cuatro de la tarde realizan tareas de limpieza sobre las aguas del Río Grijalva, en la zona conocida como “el tapón”, dentro del Parque Nacional Cañón del Sumidero.

Así lo explicó Javier Diaz Nafate, encargado del Programa de Conservación de Humedales de la Conanp quien reconoció que se trata de una tarea ardua, toda vez que se retiran residuos manualmente generados por el arrastre natural de las aguas, pero también por el desecho de 16 municipios que con desechan residuos sobre el río Grijalva.

Explicó que habitualmente los residuos son arrastrados a “el tapón” donde geográficamente el Cañón tiene una curva y las contracorrientes del sistema de Presas del Alto Grijalva generan un espacio de contraflujo que acumula la basura flotante.

De ese lugar, a diario se extraen unas 18 toneladas, acumulando hasta 2 mil 500 toneladas anuales, siendo los meses de agosto y septiembre los que estadísticamente generan mayor cantidad de basura.

De lo retirado, destaca madera, ripio (residuos agrícolas y plantas invasoras) y plásticos, además que se han detectado presencia de depósitos de agroquímicos y eventualmente la de escurrimientos de estos envases de plástico utilizados en las siembras en terrenos aledaños a la reserva.

El 79 % de lo extraído, unas 175 toneladas mensualmente es madera; el 20 %, unas 42 toneladas es ripio y el 1 %, que representa 2.3 toneladas es plástico. Toda esta basura es recogida tanto en “el tapón” como recorridos por los 32 kilómetros de recorridos náuticos del Cañón y trasladados a dos puntos de trasferencia.

Agregó que en los 35 brigadistas, conocidos como los ‘guardianes del Cañón’ que trabajan prácticamente a diario, manteniendo en condiciones al Cañón del Sumidero, la Conanp invierte unos 600 mil pesos al año, solamente de salarios, por lo que se han firmado convenios con asociaciones civiles quienes prestan camiones para trasladar parte de la basura de los sitios de trasferencia a depósitos finales y en los plásticos en “megasacos” para llevarlos lejos del lecho del río.

Respecto de la calidad del agua, explicó que permanentemente realizan evaluaciones de calidad, los cuales han evidenciado la presencia de contaminantes, sin embargo en relación a la cantidad y volumen de agua —de momento— no representan riesgo.