Mexicanos viajan para encuentro con el papa
Con banderas tricolor, sombreros de charro, estandartes y casacas de la selección nacional, los feligreses de México se distribuyeron en varias zonas. AP

Más de dos mil mexicanos de diversas ciudades viajaron a Roma para participar en un encuentro con el papa convocado por el movimiento católico Camino Neocatecumenal.

Con banderas tricolor, sombreros de charro, estandartes y casacas de la selección nacional, los feligreses de México se distribuyeron en varias zonas de la ciudad universitaria de Tor Vergata, ubicada a las afueras de la capital italiana y hasta donde llegaron más de 150 mil personas para la reunión con Francisco.

Procedentes de Veracruz, Xalapa, Chilpancingo, Ciudad de México, Guadalajara, los mexicanos cantaron y bailaron, rezaron e incluso descansaron sobre el césped en espera del pontífice.

Después, explotaron en alegría al momento en que fueron mencionados por el micrófono entre los países participantes en la reunión. También asistieron el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, y su auxiliar, Juan Armando Pérez Talamantes.

Hasta la explanada llegó Alicia Fierros García, una mujer separada, quien viajó hasta la “ciudad eterna” acompañada por otras 30 personas procedentes de Chilpancingo, en el estado mexicano de Guerrero.

“El estar acá ha sido un esfuerzo muy grande porque yo soy hipertensa, vengo bien medicada pero es Dios quien me ayuda en mis enfermedades. Nos anunciaron de esta convivencia en noviembre pasado, con mucha alegría estamos acá”, señaló.

Con impresionante sencillez relató una vida difícil porque sus dos hijos, abogados, fallecieron en años pasados: uno a causa de una enfermedad en la cabeza, de la cual fue operado sin éxito, y el otro víctima del crimen.

Aseguró que es Dios quien “lleva su dolor”, es él quien la ayuda ante “lo fuerte de la situación”.

“Es difícil sobrevivir cuando uno no tiene a Dios en el corazón, pero yo ya tengo 18 años en el Camino (Neocatecumenal) y el señor le ayuda a uno en sus sufrimientos”, reconoció.

“Es una experiencia muy bonita, con esfuerzos estamos aquí, aunque no lo veamos de cerca al papa lo escuchamos, , nos vamos a llevar una alegría en nuestro corazón, sobre todo la paz que anhelamos”, siguió.

Destacó que uno de los proyectos del Camino es mandar familias enteras “en misión” a los lugares más lejanos del mundo, las cuales cambian lujos, trabajo y otras posesiones por la precariedad de vivir en países donde Dios no se conoce.

Justamente, durante el encuentro de este sábado el Papa Francisco bendijo 34 de estas nuevas misiones “ad gentes”, una de ellas se instalará en breve en la ciudad mexicana de Monterrey.

También en entrevista Andrés Carreón, misionero español y uno de los responsables del Camino en México, recordó que el movimiento ha servido para “rescatar” a muchas personas de la “mundanidad” de los “ídolos como que el dinero, la sexualidad y la droga”.

Explicó que una de las prioridades de ese grupo en tierra mexicana es rescatar a los jóvenes que entran en bandas de narcotraficantes y reveló que, por esto, algunos hijos de “catecúmenos” han llegado a ser asesinados.

“Por eso nuestra misión es llevar el anuncio (cristiano) a las personas que viven con miedo, que están devorados por el demonio, por el temor a la muerte. El amor de Dios da vida y regenera el alma”, ponderó.