Miguel Casanova Díaz, un crack del deporte

Se trata de Miguel Ángel Casanova Díaz, quien actualmente disfruta de su faceta como director técnico de los Ocelotes de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) de la Liga Premier Profesional.

Jugó 18 años al Futbol profesional con los Guerreros del Atlético Chiapas, para luego exportar sus goles a clubes como el Nacional Tijuana, Chivas, Jaguares de Chiapas, Irapuato, Salamanca, Jaguares de Tapachula e incluso a la Liga de Guatemala, con Peñarol.

Como estudiante de la Unach fue convocado para representar a México en la Universiada Mundial de Mallorca, España, en el año de 1999, llegando hasta los cuartos de final.

Pero más allá de los éxitos en la cancha, Miguel valora que el balompié lo alejó de las cosas malas. “Y más que nada, me dio una forma de vida, una disciplina, me abrió muchas puertas y me forjó un camino de éxito en diversas instituciones”, comenta.

Graduado de la Escuela Nacional de Directores Técnicos (ENDIT) de la Fmexfut y por la Universidad Iberoamericana, ahora aporta su experiencia como entrenador profesional. Debutó como DT en el Mezcalapa FC de la tercera división, equipo al que llevó a dos Liguillas y colocó como uno de los mejores del país; hoy tiene su segunda aventura en el banquillo con Ocelotes de la Unach, poniendo ya a los universitarios entre los líderes del campeonato.

Casanova Díaz también se ha desempeñado exitosamente como directivo, graduándose como licenciado en Administración de Empresas. Actualmente preside la Academia Chiapas Jaguar, donde enseñan las bases del Futbol a niños desde los 4 años hasta jóvenes de 17, pero antes fue director de Fuerzas Básicas del Chiapas FC de la Liga MX por 4 años y coordinador regional del proyecto Glorias del Deporte, programa federal formativo para niños y jóvenes en situación vulnerable.

Como promotor organizó el Duelo de Leyendas, partido de Futbol en el que reunió a grandes ídolos como Salvador Cabañas, Luis Hernández, “Zague”, Bofo Bautista y Sinha, y cuya recaudación fue a beneficio de los damnificados por los sismos de 2017.

Para terminar, Miguel agradece el ejemplo de su familia, que le inculcó desde niño el gusto y la disciplina del deporte, pues su papá es licenciado en Educación Física y fue jugador de primera división, su mamá fue basquetbolista y hasta la fecha es corredora de maratones, mientras que su hermano también jugó profesionalmente y es directivo de los Cafetaleros de Tapachula del Ascenso MX.