La estadounidense Sofía Johnson Acevedo presentó una demanda millonaria en contra de la administración del presidente  Donald Trump, tras ser deportada a México en cinco ocasiones por considerar que estaba en este país de manera ilegal, dijeron sus abogados.

La demanda, que no establece un monto específico, fue presentada a nombre de Sofía Johnson Acevedo, contra representantes del Departamento de Seguridad Interna (DHS) y del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

La demandante es representada por los abogados Keith Ayers y Jason Wright y Eric Price, ex fiscal de migración.

Johnson Acevedo, de 56 años, retó a la administración Trump con una millonaria demanda, luego de haber vivido más de 20 años de sufrimiento al ser arrestada, encarcelada y deportada indebidamente por las autoridades migratorias.

Sofía nació en Sonora, México, en 1962 y fue traída por sus padres a Estados Unidos cuando tenía un año de edad; su papá es ciudadano estadounidense.

Al llegar a Estados Unidos, hace 55 años, se cometió el primer error, ya que a su entrada al país fue registrada como migrante y le fue otorgada una “Green Card”  (Tarjeta Verde) en lugar de la ciudadanía automática que le correspondía de acuerdo con la Ley de Inmigración por ser hija de un ciudadano de Estados Unidos, Alvin Johnson, veterano de la Segunda Guerra Mundial.

En las décadas de 1980 y 1990, Johnson Acevedo fue encontrada culpable por posesión de sustancias tóxicas y se declaró culpable de posesión de mercancía robada; al ser detenida, su estado legal de “residente” puso en alerta a las autoridades y la reportaron a migración.

En la prisión fue puesta a disposición de autoridades de migración, sin embargo, cumplió una condena en una cárcel federal y no en un centro de detención para migrantes indocumentados, lo que conlleva a una doble violación de sus derechos humanos.

Al cumplir su condena y con la “residencia permanente” revocada en ausencia en una corte migratoria a donde nunca fue citada, Sofía fue deportada a Tijuana, México, en cinco ocasiones.

Cada vez que se enfrentaba con un oficial de inmigración argumentaba que su padre era estadounidense, por lo que ella podría tener la ciudadanía estadounidense, pero ningún oficial la escuchó.

El gobierno no sólo no investigó su reclamo de ciudadanía, sino que fue acusada de los delitos federales de reingreso ilegal y reclamo falso de ciudadanía estadounidense.

Esta situación llevó a Sofia Johnson Acevedo a vivir en las calles de Tijuana en donde fue “una mujer sin patria”: no contaba con documentos oficiales mexicanos ni tampoco de EUA.