Los costos por el cierre de cerca de seis horas de la Garita de San Ysidro, California, el pasado domingo, dejaron pérdidas de al menos cinco millones 300 mil dólares, estimó la Cámara de Comercio local.

El código postal de San Ysidro tiene 650 empresas, la mayoría de ellas familiares y el 93 por ciento de sus clientes provienen de México. El cierre del domingo, según las estimaciones de la cámara, les costó cinco millones 300 mil dólares en pérdidas por ventas.

La preocupación aumentó luego de la amenaza que la víspera lanzó el presidente Donald Trump de un cierre permanente a causa de la caravana de inmigrantes centroamericanos, del que es considerado el cruce fronterizo de mayor tránsito en la frontera de México con Estados Unidos y en el mundo con más de cien mil personas diariamente.

Pero la perspectiva de que un cierre de la frontera podría detener los bienes que cruzan la frontera, y no sólo los inmigrantes, un objetivo frecuente de la ira de Trump, no era impensable.

Antecedente

Meses antes, las empresas de California habían dudado de la amenaza de Trump de iniciar una guerra comercial con China, y luego sucedió.

Cerrar la frontera entre California y México en el pico de la temporada navideña crearía un caos.

No era la primera vez que Trump había amenazado con un cierre de la frontera. En octubre, cuando se acercaba la caravana, sugirió que podría usar las tropas de Estados Unidos para hacerlo.

Pero después de un cierre de cinco horas en el puerto de entrada de San Ysidro el domingo, cuando varios cientos de migrantes se lanzaron a la frontera, la posibilidad parecía más real.

México es el mayor mercado de exportación de California, al comprar por lo menos 26 mil 700 millones de dólares (15.6 por ciento) de las exportaciones del estado dorado el año pasado.

Una parte sustancial de las exportaciones de California se transbordan a México a través de Texas y, por lo tanto, se cuentan como exportaciones de Texas.

El distrito de aduanas de San Diego, que incluye la estación fronteriza de San Ysidro, donde se reúne la caravana de posibles refugiados, representa el 12.1 por ciento de todas las importaciones de Estados Unidos desde México, incluidos componentes aeroespaciales y aguacates.

Cerrar la frontera con México equivaldría a “cortarte la nariz a pesar de tu rostro”.