La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al titular de la Secretaría de Salud, Jorge Alcocer Varela, para que repare integralmente el daño ocasionado a los familiares de una mujer que falleció luego de que le extirparon la vesícula biliar en el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán.

La CNDH acreditó que la mujer de 33 años de edad recibió una inadecuada atención médica después de que su cirugía se complicara, pues el médico cirujano le perforó la aorta abdominal; sin embargo, éste no solicitó apoyo inmediato de los especialistas en cirugía vascular y cuidados intensivos y, en su lugar, continuó con la operación.

Una vez que el médico extrajo la vesícula, dos especialistas controlaron el sangrado y la trasladaron a terapia intensiva, en donde sufrió un choque hipovolémico hemorrágico grado IV, lo cual le provocó la muerte.

En la investigación, la Comisión advirtió de irregularidades en la integración del expediente clínico de la paciente, como notas médicas incompletas y otras no documentadas. Por lo tanto, el organismo determinó que el hospital vulneró el derecho de los familiares de la paciente a conocer la verdad sobre la atención médica.

En su recomendación, la CNDH exhortó al secretario de Salud que en coordinación con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas repare el daño integralmente a los familiares de la paciente mediante una compensación: su inclusión en el Registro Nacional de Víctimas y se les brinde atención psicológica y tanatológica.