El político y empresario Nayib Armando Bukele, candidato de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), con apenas 37 años,  se convertirá en el presidente más joven del llamado “Pulgarcito de América”, y quien logró romper el bipartidismo de la etapa de postguerra.

Bukele ganó las elecciones presidenciales en El Salvador, según cifras preliminares, con un millón 254 mil votos, el 53.78 por ciento de la votación general, ahora sustituirá en la presidencia al excomandante guerrillero del FMLN, Salvador Sánchez Cerén.

El presidente del Tribunal, Julio Olivo, manifestó que con el 87.7 por ciento de nueve mil 568 actas en total, GANA se constituía en el partido que ganó la Presidencia de la República.

A sus 37 años, Bukele generó una transformación en la percepción de los salvadoreños sobre los temas de gobernabilidad y democracia, pese a su corto camino en estos ámbitos.

Bukele implementó nuevas maneras de desarrollo, de la mano de alianzas público-privadas que han favorecido desde un inicio a los pobladores de Nuevo Cuscatlán, y por ende, a miles de salvadoreños, consideran analistas locales.

Bukele logró lo que nadie en la historia reciente del país: ser alcalde de un municipio (Nuevo Cuscatlán), y luego ser electo para gobernar la capital San Salvador.

Bukele fue alcalde de Nuevo Cuscatlán desde 2012, y a partir de ese momento generó una serie de cambios sustanciales en la vida de los habitantes de ese pequeño pueblo. Posteriormente, en 2015, fue elegido alcalde de San Salvador.

Ha dividido opiniones, pues hay quienes elogian su forma de gobernar y quienes le atribuyen falta de preparación y de formación política, lo que le impediría estructurar objetivos de nación y dirigir de manera exitosa a El Salvador.