En toda Francia, miles de personas volvieron a las calles, en la décimo segunda semana del movimiento “chalecos amarillos”, para denunciar la violencia policial en las protestas y el uso de lanzadores de bolas de defensa (LBD) o balines de caucho, que han lesionado a manifestantes.

Al menos 58 mil 600 personas protestaron en el Acto XII en diversos puntos del país, incluidas las ciudades de París, Toulouse, Nantes, Lyon, Montpellier, Valencia y Burdeos, en una jornada en la que de nueva cuenta se suscitaron choques entre “chalecos amarillos” y la policía.

La denuncia se enfocó esta vez en los manifestantes heridos desde el pasado 17 de noviembre, cuando comenzaron las protestas sociales contra el gobierno del presidente Emmanuel Macron.

En París, la “gran marcha de los heridos” comenzó alrededor del mediodía en el distrito 12 de la ciudad y terminó en la Plaza de la República, donde los manifestantes denunciaron el uso de LBD, un arma no letal que ha sido utilizada más de nueve mil 200 veces desde que iniciaron las protestas.

En la Plaza de la República, exigieron la prohibición de granadas y lanzadores de balines, y aclamaron a Jerome Rodrigues, una de las figuras de “chalecos amarillos”, quien sufrió graves lesiones en un ojo a causa de un balín de goma, y se convirtió en un emblema de los heridos.

La policía disparó gases lacrimógenos y cañones de agua contra los manifestantes en el Boulevard Saint-Martin para dispersarlos cuando terminó la protesta y los “chalecos amarillos” respondieron lanzando cualquier proyectil que tenían a la mano.

Los enfrentamientos se extendieron brevemente en la plaza, donde se incendió material urbano, y la policía detuvo a un número incierto de manifestantes, al tiempo en que algunos heridos por proyectiles de caucho fueron trasladados al hospital, de acuerdo con reportes de la prensa francesa.

Según estimaciones de la policía parisina, unas 10 mil personas participaron en la manifestación, aunque un recuento de la firma Ocurrencias para un colectivo de medios de comunicación estimó unos 13 mil 800.

Otras multitudinarias movilizaciones tuvieron lugar en Ardèche, Burdeos, Córcega, Lyon, Marsella, Montepellier, Nantes, Rouen, Saint-Etienne, Toulouse, Tours y Valencia, donde los “chalecos amarillos” también protestaron contra la violencia policial y exigieron la renuncia de Macron.

En una solicitud urgente de prohibir el uso de LBD, el Consejo de Estado estimó ayer viernes que el riesgo de violencia en las manifestaciones hacía necesario “permitir que la policía recurra a esta controvertida arma”, mientras que el ministro del Interior, Christophe Castaner, prometió castigar los “abusos”.