El coordinador del grupo poniente de la Asamblea Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica (Anuee), Agripino García, representa a un movimiento que se formó con usuarios llamados “deudores” porque tienen una gran cantidad por pagar en su recibo de luz.

Actualmente agrupa unos 70 mil consumidores de Hidalgo, Puebla, Estado de México y Morelos, cuya cartera vencida suma hasta dos mil millones de pesos. Esto se originó desde hace nueve años con la desaparición de la empresa Luz y Fuerza del Centro.

Asegura que la situación comenzó cuando él y más de 80 mil afectados notaron aumentos exhorbitantes en los precios de la luz: “antes nos llegaba de 300 pesos y de repente de tres mil, y son cuotas que nadie tiene la posibilidad de pagar”.

Durante el periodo de transición entre el gobierno pasado y el actual se entrevistaron con autoridades de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quienes dijeron que en cuanto tomaran las funciones verían qué se puede hacer al respecto.

Incluso el presidente López Obrador dijo que se haría “borrón y cuenta nueva”, pero según comenta Agripino, nada de esa solución ha llegado.

Todos los afiliados tienen un juicio por cobro excesivo iniciado contra la CFE ante la Profeco para que les den un contrato nuevo con el que puedan condonarse o reducirse estos cobros injustificados.

El coordinador del movimiento asegura que las altas tarifas se originaron porque cuando se dio el cierre de Luz y Fuerza, en algunas casas no se tomaban en cuenta los medidores, incluso en el recibo viene la leyenda “Saldo Estimado” pero no está basado realmente en el consumo de luz de cada hogar.