El gobernador de Alaska, Bill Walker, emitió una declaración de desastre para la entidad luego de que un terremoto de 7.0 grados sacudió la región sur del Estado y causó severos daños a edificios, carreteras y al servicio de electricidad, pero sin dejar víctimas mortales.

“Después de un gran terremoto, he emitido una declaración de desastre y he estado en contacto directo con la Casa Blanca”, informó el gobernador en un mensaje en su cuenta de Twitter, al agregar que se está trabajando con el personal de emergencia “para asegurarnos de que los habitantes de Alaska estén a salvo”.

El temblor se registró a las 08:29 horas locales (17:29 GMT) y el epicentro se ubicó en la región conocida como Point MacKenzie, a unos 12 kilómetros al norte de Anchorage, precisó el Centro de Información de Terremotos en Golden, Colorado.

El sismo sacudió violentamente la región más poblada del Estado, cuando la gente comenzaba a llegar a sus oficinas para iniciar su jornada laboral.

El Centro de Advertencia de Tsunamis de Estados Unidos en Palmer, Alaska, emitió una alerta para la región centro-sur de Alaska, incluyendo Kenai, Kodiak.

Al menos unas 20 réplicas de entre 3.0 y 5.1 grados se registraron en las siguientes dos horas después del terremoto.

De acuerdo con el sitio de internet del diario Anchorage Daily News, hubo informes de fuertes daños a la infraestructura del Estado.