El incendio Camp, en el norte de California, ha dejado al menos 84 muertos y 475 desaparecidos, y ha destruido casi 14 mil casas, reportaron autoridades locales.

El incendio forestal, identificado como el más mortífero en la historia de California, ha destruido casi 62 mil hectáreas y ha sido contenido en 95 por ciento gracias a lluvias en el área, informaron funcionarios del Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California.

El número de residentes extraviados se redujo a 475 y miles de personas han sido desplazados por el incendio masivo, mientras las evacuaciones y los cierres de carreteras siguen vigentes, pero las lluvias en el área han ayudado a los bomberos a extinguir los puntos calientes.

Alrededor de mil 600 bomberos, asistidos por bulldozers y helicópteros, continúan luchando contra el incendio.

A medida que las lluvias apagan las áreas con cicatrices de incendio, las autoridades esperan que la remoción de cenizas y otros escombros tóxicos del incendio sea el mayor esfuerzo de este tipo realizado por funcionarios estatales.

El Servicio Nacional de Meteorología dijo que hasta el viernes está vigente una alerta de inundación repentina para las áreas quemadas. Los periodos de fuertes lluvias en las áreas recientemente quemadas podrían producir deslaves de cenizas y escombros.

“Las preocupaciones han sido los fuertes vientos y los árboles que soplan y la posibilidad de algunos aludes”, dijo Foster. “Pero no ha habido un aguacero constante donde va a causar inundaciones o deslaves hasta ahora”, anotó.

Se espera que la cantidad de escombros empequeñezca el esfuerzo de limpieza realizado en los incendios del año pasado en el norte de California.

Ese esfuerzo llevó a más de dos millones de toneladas de desechos tóxicos retirados de seis mil propiedades en siete condados de California: Sonoma, Napa, Lake, Mendocino, Butte, Yuba y Nevada, dijo Eric Lamoureux de la Oficina de Servicios de Emergencia del gobernador.

Lamoureux dijo que los gobiernos de los condados, estatales y federales ponen en marcha el proceso de eliminación de cenizas tóxicas y otros escombros, y pueden hacerlo sin costo para el propietario.

Normalmente, alrededor del 80 por ciento de los propietarios le dan permiso al gobierno para llevar a cabo las operaciones de limpieza, y el resto opta por hacerlo ellos mismos.

Además de la lluvia, se esperan fuertes vientos en todo el norte del estado, según Cal Fire. Las ráfagas de 70 a 80 kilómetros podrían afectar el terreno más alto y al este de la cresta de Cascade-Sierra.

Algunas lluvias también son posibles en el norte y oeste alrededor del martes, así como otra ronda de lluvias más intensas a partir del miércoles.

En Malibú, algunos residentes que fueron evacuados del incendio de Woolsey todavía esperaban para regresar a sus hogares, mientras los funcionarios trabajaban para restaurar los servicios públicos y el acceso por carretera.

Ese incendio, que quemó más de 37 mil hectáreas, destruyó mil 643 estructuras y causó la muerte de tres personas está contenido al cien por ciento.